Capítulo Milésimo centésimo octogésimo tercero: "Perdona a mislabios, siempre encuentran placer en los rincones más insospechados".(Un buen año, Ridley Scott; 2006)
Quelas señoritas putas cumplen una dura, muy dura, función social esevidente. Que su trabajo es uno de los más pesados (y eso siendobenévolos) que pueden existir es indiscutible. Pero de ahí a pretender"sindicarlas" en la categoría del "metal"... no sé yo.
Durante la Segunda República a los correspondientes responsables deltema no se les ocurrió otra cosa que encuadrar a las ejercientes deloficio más viejo del mundo en el "sindicato del metal", creando además,(supongo que para no desentonar con el resto de oficios), distintascategorías según las particulares características laborales delrespetable gremio.
Las más caras, algo así como las señoras o señoritas que ejercían enprimera división, eran las "cocottes"; las "amantes" fijas de genteacomodada entraban en el epígrafe de "cortesanas"; cuando las fijaseran amantes de clase media se tenían que inscribir en el apartado de"entretenidas", mientras que las que ejercían en burdeles se agrupabanen la categoría "de mala vida" y las que tenían su puesto de trabajodirectamente en la calle tenían que inscribirse en un último apartado:"peripatéticas"
"Peripatético".. nunca hubiera encontrado yo un epígrafe mejor paraencuadrar mi situación laboral un viernes empanado -aquí, en "Madríz"-entre dos días de fiesta y en el que hasta mi sobrina de cinco años hatenido puente. El último escalón de aquellos que cambiamos nuestras(escasas) habilidades por un mísero sueldo a final del mes.
Aunque lo hagamos bajo techo.
Hasta el lunes.
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Capítulo Milésimo centésimo cuadragésimo cuarto: "Para evitar tenerhijos haz el amor con tu cuñada, así sólo tendrás sobrinos". (Pedro G,23 años; estudiante)
Yaque es viernes, tenemos un fin de semana por delante y casi toco conlos dedos los doce días del ¡me-re-ci-do! descanso que empieza eljueves, (aunque teniendo en cuenta que los voy a pasar tirado por elNilo lo de "descanso" no es más que una forma de hablar), poreso nada de despotricar contra el trabajo. Hoy, y aunque hasta mañanano lo sea, celebremos como se merece el día de la mujer trabajadora. Esdecir, el día de todas las mujeres.
Y para seguir en estalínea del buen gusto, y con el estilo que nos caracteriza, que menosque hablar de mujeres importantes, de la alta nobleza, de grandesestadistas o, mejor, de alguna de esas "mujeres de estado" que fueroncapaces de gobernar el mundo.
Cleopatra, a pesar de su malafama, fue mucho más que una señorita de vida alegre que se benefició aMarco Antonio y a Julio Cesar, de hecho, ha pasado a la historia comouna de las feladoras más eficaces que en el mundo han sido.
A pesar de tener ciertas partes de su cuerpo más transitados que Pamplona un siete de julio, gracias a su buena política de "puertas abiertas"en cuanto a gustos sexuales se refería, ella siempre se confesó unaobsesiva entusiasta del semen, hasta el punto de que, en una mismanoche, consiguió que más de 100 nobles de su corte acabaránintercambiando sus más íntimos fluidos con su saliva.
Con toda la razón "Cleopatra" en griego, se dice "Merichane", nombre que traducido viene a significar algo así "mujer de boca abierta" o "mujer de boca ancha".
O desde que nació ya apuntaba maneras o, desde luego, sus padres estuvieron de lo más acertados a la hora de "bautizar" a la chiquilla.
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Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"
Capítulo Octingentésimo vigésimo primero: "'La censura es laherramienta de aquellos que necesitan esconder la realidad a sí mismosy a otros.' Charles Bukowski, 1920-1994, poeta y narradorestadounidense)
Duranteuna buena parte de la Edad Media ( por llevar la contraria a loshábitos de limpieza que tenían los musulmanes que habían ocupado lapenínsula ibérica) comenzó a extenderse una idea de desprecio a lalimpieza, que llegaba incluso a considerar hereje a una persona por elsimple hecho de lavarse habitualmente.
Este poco "cariño" alagua" se acentuó con la llegada del renacimiento, considerándose elbaño como un hecho muy nocivo para la salud, y que solo se podía llevara cabo si el médico así lo recomendaba.
No solo no estaba malvisto no lavarse, sino que no hacerlo era considerado como una virtudde buen cristiano y noble caballero. Y dando ejemplo, Luis XI, rey deFrancia. Que siempre presumía de haberse bañado en toda su vida unasola vez. Y por imposición médica irrevocable.
Eso sí, estabaestrictamente prohibido realizar ningún esfuerzo cada vez que se tomabaun baño. El médico real le exigía permanecer en cama durante variosdías para reposar de tan ardua fatiga y tan perjudicial acción.
Podíamosdejarnos de tantas moderneces (que no parece que nos lleven a ningúnlado) y volver a tomar ejemplo de nuestros antiguos sabios. O mejor,adaptar aquellas viejas normas a la situación actual, es decir, seguirduchándonos todos los días (parece que no resulta malo del todohacerlo) pero respetando escrupulosamente -por prescripciónfacultativa- el posterior descanso necesario para reposar de "tan arduafatiga y tan perjudicial acción".
Tradición y modernidad al servicio de la ciencia médica. Ése es el camino. Y los lunes lo veo más claro.
Capítulo Octingentésimo sexto: "No me importa que la gente mire susrelojes mientras estoy hablando... pero es excesivo que además lossacudan para asegurarse de que andan." (Lord Birkett, 1883-1962,abogado británico)
Me ha vuelto a picar un mosquito.
Estavez no ha sido en el brazo, (en algo se tenía que notar que el año noes bisiesto), esta vez ha sido en ese bultito que tenemos en el piesobresaliendo por encima del zapato y que nadie sabe para qué sirve.
Vistami amplia experiencia en el asunto, los próximos días se basaránmilimétricamente en el refrán "comer y rascar todo es empezar"(originariamente era comer y follar, pero los refranes están paraadaptarlos a las circunstancias), por lo que acabo de pasar una nota alflamante departamento de recursos humanos explicando, con toda laseriedad que el tema requiere, mi imposibilidad para desarrollarfielmente con las expectativas laborales que tienen depositadas en mimodesta persona, al menos de una forma temporal, y hasta que algúnantihistamínico acompañado del verdadero tratamiento en estos casos,-un absoluto y total reposo- puedan aliviarme de tanto sufrimiento.
Parami va a ser un sacrificio dejar de cumplir con mis obligacioneslaborales, lo sé, pero como persona responsable tengo que hacerlo, todoantes que no rendir como de verdad podría hacerlo si estuvieracompletamente sano, que es como ellos se merecen.
No se porqué me acaba de dar un ataque de risa, será un efecto colateral de la picadura.