Capítulo Milésimo centésimo sexagésimo segundo: “La verdad escomo una manta que siempre te deja los pies fríos". (Ethan Hawke en Elclub de los poetas muertos, 1989)
Cuentanque Descartes construyó un autómata femenino que le acompañaba en casitodos sus viajes (supongo que el detalle de que el autómata fuera“femenino” da una pista del uso que haría el buen señor de él/ella). Unmonje y relojero italiano al servicio de la corona española, JuaneloTurriano, construyó, en pleno siglo XVI, numerosos autómatas que leservían de criados en sus quehaceres cotidianos. Uno de los maestros deSanto Tomás de Aquino, San Alberto Magno, creó un robot mecánico móvilque, incluso, le daba respuestas acertadas a todo tipo de preguntas ycuestiones.
Son sólo unos ejemplos, pero la historia está llena de ellos. Desdeel siglo XIII se conocen máquinas que imitan la figura y losmovimientos del ser humano mediante mecanismos de relojería, capaces desuplir perfectamente la mayoría de los trabajos del hombre.
Estamos en pleno siglo XXI, estamos en la era de internet, la era delos ordenadores, la era de las máquinas... pero parece que en ciertascosas estamos cada vez peor.
¡Con lo fácil que sería poner un autómata de esos en mi silla y que me mandaran el sueldo a casa...!
Para que luego digan que el mundo avanza.
... crucigramas.
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Capítulo Milésimo centésimo trigésimo: "De niño, el menú de mi casa siempre constaba de dos opciones: o lo tomas, o lo dejas" (Buddy Hackett 1924-2003 actor estadounidense)
Ando yo preocupado por un dato que han dado en un coloquio sobre la obesidad. Afirman, que en sólo dos décadas se ha doblado el porcentaje de adultos que padecen obesidad, una enfermedad que ya afecta al 52,7 por ciento de los españoles.
A todos nos gusta comer. No hacerlo cuando la disponibilidad de la comida es abundante se opone a las leyes más básicas de la evolución. Mucho ha tenido que ver en ella nuestro gusto por lo dulce, que ha ayudado a la humanidad a descartar las frutas venenosas; por la sal, que nos ha permitido evitar la deshidratación; y por la grasas, la verdadera reserva energética con la que salir adelante en las épocas de vacas flacas.
Vamos, que dejar de comer más de lo que necesitamos por nosotros mismos no es algo fácil. Lo que no acabo de entender es cómo si las ciencias en general -y la medicina en particular- han avanzado tanto (en los últimos años se han inventado remedios tan milagrosos como la anestesia, capaz de inhibir la sensibilidad y la capacidad para sentir dolor; las vacunas, capaces de erradicar enfermedades milenarias; los antibióticos, con los que pudieron empezar a tratarse las infecciones sin que el remedio fuera pero que la enfermedad; la estructura del ADN, verdadero filón para enfrentarse a las enfermedades hereditarias.. y así podría seguir hasta el infinito y más allá), lo que no acabo de entender, decía, es que no hayan sido capaces todavía de inventar alguna variedad de espinacas, de coliflores, o de acelgas, que tengan sabor a tarta de chocolate con nata montada rellena de mermelada de naranja amarga. Por ejemplo.
Como dijo un piloto de carreras inglés antes de empezar una de sus infinitas dietas "La expectativa de vida crecería si los vegetales olieran como el tocino" .
... transportando niños.
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Capítulo Noningentésimo octogésimo primero: "El arte del médico esel mantener animado al paciente mientras la naturaleza lo va curando.(Denis Diderot, 1713-1784, filósofo francés)
Miraque bien, por fin un estudio sirve para algo. Una investigación de unosjaponeses realizada (supongo que -casualmente- en Japón) ha demostradoque, ante un paro cardiaco lo de ponerse a hacerle el boca a boca al afectado, lo único que hace es complicarle la historia.
Hastaahora cualquier manual de primeros auxilios recomendaba, ante un parocardiaco, realizar rápidamente un masaje y el boca a boca. Bueno, puesestos señores han comprobado en más de 4.000 afectados que un 6% dequienes recibieron sólo un masaje cardiaco sobrevivieron sin secuelasneurológicas, mientras que sólo un 4% de quienes recibieron masaje y boca a boca lo consiguieron.
¿Conclusión? A partir de ahora si te encuentras a un señor cincuenton,barrigudo, fumador y con bigote, (precisamente los más entusiastas-involuntarios pero entusiastas- de este tipo de asunto -lo del bigotedicen que no es factor de riesgo pero no sé yo..-) al que le acaba dedar un paro cardiaco, pues basta con lo del masaje va, masaje viene. Yte olvidas de lo del boca a boca.. que aunque quede feo decirlo no es precisamente algo que -juramentos hipocráticos al margen- resulte apasionante.
Yantes de que se me olvide.. una aclaración, que luego me sé yo lo quepasa. Lo de no hacer el boca a boca sirve sólo para los paroscardiacos, pero sigue siendo imprescindible en otros tipos de paradasrespiratorias no cardiacas, como con personas ahogadas o con algunasobredosis de droga. Y que conste que esta aclaración la pongo porimperativo legal del extenso equipo de abogados que me asesoranjurídicamente cada día... que con esto de las series médicas de la teley la información de internet la gente está de los más tiquismiquis.Tienes un día tonto, confundes un catarro con, por ejemplo, una roturade peroné, les atiborras con toda tu buena fe unos antibióticos (con lobuenos que son para todo) y son capaces hasta de echarte la bronca.Cómo si uno no pudiera equivocarse de vez en cuando. ¡Jo!

... tormentas reunidas
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Capítulo Noningentésimo quincuagésimo sexto: "El tiempo es elantídoto de una sola enfermedad, la juventud" (Agatón, 448 a.C. - 401a.C, dramaturgo griego).

Viajepor el túnel del tiempo: 1994. El recorte es un recuadro de uno de losprimeros artículos (por cierto muy extenso) de los muchos queaparecieron en los suplementos dominicales de la época explicando "el nuevo universo de la comunicación: Internet" y en el que se comparan los precios de los tres únicos proveedores que entonces existían.
Menos mal que no todo ha subido con lo del euro. Menos mal.

... tres al día y ordenados
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