Capítulo Milésimo centésimo segundo: "Dejemos las conclusiones para los idiotas". (Pío Baroja, 1872-1956; escritor español)
Estoyintentando tomar medidas de ahorro ante la crisis que (dicen) se nosviene encima. La primera medida ya está tomada: en vista de que parasalir, aunque sólo sea una noche al lustro, empieza a ser necesariopedirle un crédito a los señores de cofidis (eldinerodirecto) he decidido quedarme más en casa y aprovechar las oportunidades gratuitas que me ofrece el hogar dulce hogar.
Escuestión de investigar. He empezado a sacarle partido a loselectrodomésticos. Descartada la televisión (soy normal y nunca heentendido por qué a la mayoría de la gente le preocupa tanto la vidasexual de los demás) me estoy aficionado a la lavadora. Pongo elprograma rápido, me siento delante de ella y disfruto viendo pasar lostrapos de cocina mezclados con los calcetines de colores. Me dejollevar. Incluso sabes cuando va a haber un intermedio. Yo siempreaprovecho en el que hay antes de la centrifugación para ir a mear.Tiene la duración justa.
Y esto es sólo el principio. En estudiotengo el reto de acompañar los prelavados con el sonido de losgorgoteos de la cafetera. Las posibilidades son infinitas.
Aunquealgunos no lo entiendan, no hacer nada no es sinónimo de aburrimiento.Si acaso el aburrimiento llega cuando haces algo que malditas las ganasque tienes de hacerlo. Me gusta la vida contemplativa. Me gusta nohacer nada.
... de gota a gota.
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Capítulo Milésimo trigésimo cuarto: "Estar aburrido es la forma másfácil de pasar el tiempo, y la más larga" (Delfín P. 56 años, farero)
Lavagancia, mi estado natural, suele ir casi siempre acompañada de uno delos peores pecados que, según parece, se pueden cometer hoy en día: elde aburrirse. Ser acusado en público de aburrirse es peor que sersospechoso de robar la caja de una sociedad protectora de animales.Aburrirse es pecado, no hay derecho, es deprimente..
Y es justoahí donde me sale el peluche reivindicativo. Quiero reclamar elaburrimiento. Vivimos en una sociedad que ha hecho del aburrimiento sunuevo enemigo. Nos dicen que hay que hacer esto y aquello sin parar, yquienes nos aburrimos y lo confesamos somos considerados, además deaburridos, locos o asociales: no sentimos curiosidad por nada, vivimosen la inopia, o, por qué no decirlo, somos directamente idiotas porperder el tiempo de esa manera.
Peor para ellos. Elaburrimiento, en lugar del infierno que se empeñan que sea, es unaherramienta fundamental para descubrir quiénes somos. Quien sabeaburrirse es lo suficientemente valiente como para enfrentarse a símismo. El aburrimiento, en dosis controladas, es un lujo. Y yo no estoydispuesto a perdérmelo.
Aprovechando el lunes, sesión intensiva.
... los pollos para los ricos.
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Capítulo Noningentésimo septuagésimo quinto: Sabemos lo que somos,pero aún no sabemos lo que podemos llegar a ser" (William Shakespeare1564- 1616, escritor inglés)
Hace casi un año apareció por aquí un postque contaba la historia de tres aburridos madrileños dedicados duranteun caluroso verano a intentar (por cierto con bastante éxito) poner encirculación unos sellos en apariencia completamente legales perodedicados a los motivos más que inverosímiles que uno pudieraimaginarse.
No fueron los únicos. Desde el año 2001 y, al menos,hasta el 2004, se llegaron a poner en circulación un buen número desellos "caseros" la mayoría "aceptados" sin ningún inconvenientepor correos. Naturalmente nada más lejos en la intención de sus autoresque realizar un fraude. Simplemente se trataba de comprobar hasta quepunto el experimento podía o no podía tener éxito. Por eso, fueronanotando concienzudamente el trayecto de cada uno de los sellos domésticosque se ponían en circulación, las unidades que hacían de cada uno, elnúmero de ellas que se enviaban y cuantos de ellos llegaban a sudestino. O lo que es lo mismo.. se les colaban a Correos de formadescarada. El resultado no pudo ser más indiscreto.
- Durante el primer año del experimento, en el 2001, se hicieron 4 series:

- En el 2002 se pusieron en "circulación" 8 series:

- En el año 2003 nada menos que 10:

- Y ya en el 2004 otras 4:

Yaunque los sellos están miniaturizados por problemas de espacio, tengofotos de todos y cada uno de ellos a su tamaño original. Por si alguientiene interés en verlos más de cerca.
... el sexo de negro.. más y mejor
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Capítulo Noningentésimo cuadragésimo tercero: "Exagerar la propiafuerza significa descubrir la propia debilidad (E. de Girardin,1802-1867, escrito francés)
Otravez lunes. Con varias horas todavía por delante de estar en el trabajo.Pongámonos manos a la obra para intentar (en la medida de lo posible)que semejante tortura nos resulte lo menos dura posible.
Va unsencillo ejercicio (directamente sacado de una de esas revistascientíficas) que puede hacer más entretenidos estos amargos ratoslaborales que aun nos quedan por cumplir hasta que nos suelten:
1. Coger una hoja de papel y un lápiz.
2. Contar el número de letras que tiene el propio nombre; si son más de siete, se resta 2.
3. Hacer lo mismo con el apellido.
4. Multiplicar ambos resultados.
5.Escribir el número en la hoja y rezar esta oración: "Señor dame fuerzaspara dejar de hacer estas gilipolleces y ponerme a trabajar"
6. Arrugar el papel
7. Intentar encestarlo en la papelera
Dicenque si el resultado del enceste es positivo, se te cumple el deseo. Yo, por si acaso, he puesto la papelera al revés, que estas cosas lascarga el diablo...

... conservar el perfumeTodos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"Capítulo Septingentésimo nonagésimonoveno: "Mira si será malo el trabajo, que deben pagarte para que lohagas". (Facundo Cabral, 1937, cantante argentino)
Creo quela idea ya la propuse en alguna ocasión, pero después de la apasionantereunión que me tocó tragarme ayer (y que amenaza con repetirse másveces) y harto de dibujar ojos y flores en cuantos folios cayeron enmis manos, de examinar escrupulosamente cada uno de los zapatos de losreunidos, y hasta de agotar todas las combinaciones posibles para jugaral tres en raya conmigo mismo usando de tablero el fondo de la silla ycomo fichas los distintos mocos que tan disimuladamente me iba sacandoy pegando, creo que tengo que recuperarla. El "bingo reunión".
Bastacon preparar un cuadro como el de abajo y pegarlo en unos cartones quese repartirán antes de cada conferencia, reunión, seminario o similar.Siempre que se cite una palabra o expresión incluida en alguna casillase marcará y cuando se complete una línea o el cartón completo, acantar.
Juroque si el premio para el primero que cante "bingo" es poder abandonarla reunión en ese mismo momento, me gasto el sueldo en cartones. Hastael lunes.