Capítulo Milésimo ducentésimo undécimo: "He descubierto que nohay forma más segura de saber si amas u odias a alguien que hacer unviaje con él." (Mark Twain, 1835-1910, escritor y periodistaestadounidense.)
¿Hayque enamorarse de los sitios que nos deslumbran? la mayoría de quienesescriben –sea por encargo, sea por elección- sobre una ciudad, sobre unpaís, sobre un viaje, suelen hacerlo. Siempre he pensado que es unerror. Y es que, tras el aura que ciega acostumbran a esconderserealidades escasamente susceptibles de inspirar tanta fascinación.Además, ese enamoramiento bien puede derivarse de una idea previadestinada a condicionar nuestras primeras impresiones. Salvo que,decepcionado por encontrase con otra cosa, el visitante termine porrechazar esa realidad que no concuerda con la que había previsto. Deahí que cuando el divorcio entre idea previa y realidad nos plantea undilema, lo aconsejable sea suspender todo juicio hasta habersefamiliarizado minimamente con los rasgos que definen esa realidad nueva.
Es lo que estoy intentado hacer, abandonar cualquier ideapreconcebida ante un extraño viaje que me llevará a atravesar, a partirdel viernes y durante más de veinte días, tres de los países másgrandes de la Tierra subido a un mismo tren, un tren que prometen sucioy destartalado.. pero lleno de vida. Una experiencia curiosa que a buenseguro hará que acabe diciendo una y mil veces lo mismo que Don Miguelde Unamuno cuando después de mirar unos escaparates comentó en voz alta“hay que ver hay que ver la cantidad de cosas que no necesito”.
Esto seguirá –espero- renovándose de forma automática cada día en el blog habitual conunos cuantos artículos que he copiado descaradamente de por ahí paraque el blog se actualice a su aire mientras estoy fuera. Vuelvo eljueves 17 de julio. Espero.
... una historia "extra-ordinaria" para cada día
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CapítuloMilésimo ducentésimo décimo: "El niño grita: !No vale!... !Dos contrauno!, y no sabe que toda la vida es eso: dos contra uno" (Ramón Gómezde la Serna, 1888-1963; escritor español)
Después de contar aquí el pasado jueves el particular sentido del humor que se gastaba el guasón de Heliogábalo organizando fiestas, han sido varios los correos preguntando algún detalle más de las mismas “por si se pudiera aprovechar algo de ellas”.
No es una buena idea. Tener sentido del humor (aunque sea tan elegante, sutil y sofisticado como el que demuestra Heli cuandocierra las puertas con los invitados dentro y les suelta unos cuantosleones) puede traer graves consecuencias. Y bien que lo sabía el pobre,que entre la manía que tenían en su pueblo de ir matando a cuantoemperador se pusiera por delante, y la de enemigos que se ganó con susinocentes bromas, sufría un miedo casi patológico a morir asesinado.
Para evitar en lo posible semejante trance se había hecho construirun patio de pórfido (una de las piedras más duras que existen) al piede sus aposentos para poder saltar a él y suicidarse en caso de peligrode muerte. Además, y para mayor seguridad, llevaba siempre consigo unanillo de esmeralda hueco relleno de un fortísimo veneno. Tampoco seseparaba de un puñal de oro con empuñadura de diamantes y de una cuerdade oro y seda con que estrangularse si todo lo anterior fallaba.
Pero tantas precauciones no parece que tuvieran mucho efecto. Apunto de cumplir los 18 años y cuando estaba desempeñando inexcusablesobligaciones fisiológicas algunos miembros de su guardia pretoriana leasesinaron, asfixiándole precisamente con la esponja que el emperadorusaba como sustituto del -todavía no inventado- papel de culo.
Nunca hay que perder el tiempo buscando tu destino, él siempre te acaba encontrando. O como decía menos finamente mi abuela: "ya no puede una ni cagar a gusto".
... spanish dollars
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Capítulo Milésimo ducentésimo noveno: "Aquellos que sólo quierendescansar, ¡cuánto trabajan para conseguirlo!" (Constancio C. Vigil,1876-1954; escritor uruguayo)
Nuncahe tenido muy claro si la dolorosa, insufrible e injusta condena detener que venir a trabajar cada día (algo que no se merecería ni elpeor enemigo) empezó con el desagradable incidente de la manzana en elparaíso o venía incluida en alguna enmienda adicional de las sieteplagas de Egipto. Tampoco importa mucho. Ahora ya no se trata de buscarculpables sino de intentar remediar la situación. Y ya que hay quehacerlo, al menos intentemos buscar el menos malo de los trabajos.
Una vez descartado lo de actor porno (mis cualidades naturales,perfectamente demostrables, no han podido con los enchufes quecontrolan el negocio – digan lo que diga la gerontofilia está ahí y unosiempre iba a tener su público-) creo haber encontrado un trabajo quecumple, dentro de la obligatoriedad de tener que trabajar, misexpectativas.
Si en principio pensé en aspirar a la plaza portacorbatas, figuracreada por Luis XV de Francia cuyo único cometido era abrocharle ydesabrocharle la corbata al rey (una corbata que sólo llegó a usar unavez en su vida), he pensado mejor que me ofrezco como vaporizadornatural, una empleó instituido por Popea, esposa de Nerón, que en unaépoca donde no se habían inventando aun los vaporizadores, tenía porcostumbre que una esclava se llenase la boca con perfume y lopulverizase sobre su rostro y cuerpo.
Sí, evidentemente ha que trabajar un poco más que siendoportacorbatas, pero sólo la idea de escupir directamente a la cara deljefe todos los días y que encima te paguen por ello, tiene quecompensar. Seguro.

... el membrillo: un remedio para todo
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Capítulo Milésimo ducentésimo octavo: "Mi horóscopo dice que hoyconoceré a alguien grande". (Jessica Lange en "King Kong", de JohnGuillermin; 1976)
Cuandollega la época de celo la mayoría de los animales resultan (resultamos)ser muy poco selectivos a la hora de buscar una pareja que les aliviede sus naturales apetitos. En tiempos de guerra todo agujero estrinchera.
El asunto no es caprichoso. Gracias a esta estrategia, por ejemplo,las plantas pueden engañar a una inmensa mayoría de insectos que,verracos perdidos como van, confunden la corola de la planta con unahembra de su especie y acaban pegándose un revolcón en ella para así,sin saberlo, acabar transportando el polen de su compañera ocasionalhasta la próxima conquista.
Aunque no todos. Los grillos mormones, por ejemplo, no se dejanengañar tan fácilmente y usan un método que les suele dar muy buenosresultados: antes de ponerse a retozar con una presunta, la elevan enel aire eligiendo, para intercambiar sus fluidos, a aquella que máspese, a la más gorda, reduciendo así las posibilidades de acabarcohabitando con la primera hoja en forma de grilla mormona que se lecruce en el camino.
Curiosamente, y a pesar de los muchos estudios que sobre el tema sehan realizado, la tasa de anorexia entre la población femenina en estaespecie es inexistente.
Hasta el lunes.
... más "historias extra-ordinarias" todo el fin de semana
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Capítulo Milésimo ducentésimo séptimo: “Lo mejor es salir de lavida como de una fiesta, ni sediento ni bebido." (Aristóteles 384-322a. C.; filósofo griego)
Desdesu primer día en Roma, ciudad a la que entró subido a un lujoso carrotirado por docenas de mujeres desnudas, Vario Avito Basiano (205-222),coronado a los 14 años emperador romano con el nombre de Marco AurelioAntonino (aunque más conocido con el sobrenombre de Heliogábalo) se diocuenta que gobernar un imperio no tenia que ser aburrido.
Aparte de darse esos pequeños caprichos que todos tenemos y quetanto ayudan a sobrellevar el día a día, como su costumbre por no bebernunca dos veces de un mismo vaso (que tenía que ser siempre de oromacizo), vestirse con ropas femeninas en las noches de luna llena ocasarse con varios gladiadores en una misma ceremonia, Heliogábalo sehizo famoso por los banquetes que ofrecía a sus invitados, unosbanquetes a los que asistía el todo Roma y que, como buen anfitrión queera, cuidaba en sus más mínimos detalles como bien reflejan los relatosde los innumerables cronistas de la época que el mismo emperadordispuso para que legasen sus hazañas a la posteridad.
En uno de ellos, y por aquello de celebrar que empezó a gobernar unaño acabado en ese número, organizó la fiesta temática del ochoinvitando para la ocasión a ocho jorobados, ocho cojos, ocho gordos,ocho esqueléticos, ocho enfermos de gota, ocho sordos, ocho negros yocho albinos. Llegados los postres cada uno de ellos recibió ochopuñaladas en medio del alborozo general del resto de los invitados quepodían participar libremente de espectáculo, y no sólo como simplesespectadores sino también, si lo deseaban, como verdaderosprotagonistas del mismo. Tan pocos invitados pudieron resistirse aparticipar que hubo que improvisar varias tandas más de ochos echandomano de los esclavos del servicio y así que ningún invitado se quedasesin participar.
Precisamente era la hora de los postres, cuando ya todo el mundo sehallaba bastante afectado por la bebida, para cuando el emperadorguardaba su mejores ideas, ésas que le hacían ser el alma de la fiesta.Legendaria fue aquella en la que, con todos los invitados dentro, mandócerrar las salidas del comedor e hizo soltar una manada de fierassalvajes a las que previamente había hecho arrancar los dientes y lasgarras, algo que, lógicamente, desconocían los aterrados comensales.
Hay gente que sabe divertirse de verdad.
... sueño
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CapítuloMilésimo ducentésimo sexto: "Las leyes son semejantes a las telas dearaña; detienen a lo débil y ligero y son deshechas por lo fuerte ypoderoso." (Solón, 638-559 a.C.; legislador y político ateniense)
Vivimosde ideas recibidas, de viejas estructuras: la familia, el estado, lareligión, los partidos políticos. Estructuras a las que seguimosadscritos pese a que han dejado de cumplir parte de su función. Y conese material de derribo nos arreglamos como podemos, aún sabiendo loinjusto que suele ser el resultado final de un mundo en el que unospocos afortunados lo tienen todo mientras el resto apenas tiene nada.
Sin embargo, en la historia de la humanidad ha habido momentos enlos que la sociedad se dotó de medios con los que poder ser másigualitaria.
Pueblos como los Babilonios, que una vez al año cumplíanescrupulosamente la tradición de subastar a las jóvenes en edadcasadera. Los hombres tenían que pujar con altas sumas de dinero paraconseguir llevarse a las mujeres más guapas. El dinero recaudado serepartía entre las menos agraciadas para que pudieran comprarse esposo.
Así, y salvando los casos extremos (que para eso todo en la vida es un función gaussianacon forma de campana) la cosa quedaba en feos ricos comprando guapaspobres para que feas pobres pudieran comprarse guapos pobres. Lasguapas se casaban con los ricos y las feas se casaban con los guapos.Un equilibrio (casi) perfecto en el que (casi) todos quedabancontentos. (Vale, sí, todos menos los feos y pobres, pero estamos enBabilonia y aún quedará algún tiempo para que inventen Lourdes).
Un sistema social de redistribución de riqueza y de belleza muchomás justo que el actual en el que el liberalismo a ultranza ha impuestola ley de la selva y hasta donde dos guapos y ricos pueden cometer labarbaridad de casarse entre ellos sin que nadie ponga el grito en elcielo. Una sociedad cuyos miembros son capaces de anteponer susintereses personales o sentimentales al bien de sus semejantes menosagraciados tiene que ser una sociedad enferma.
... perla negras
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CapítuloMilésimo ducentésimo quinto: “Yo sufría de incontinencia cuando erapequeño, y como solía dormir con una manta eléctrica, estabacontinuamente electrocutándome"(Woody Allen 1935, actor y director decine estadounidense)
Hastaahora la reproducción de la huella dactilar ha sido el método másfiable usado para comprobar la identidad de una persona gracias, sobretodo, a su característica diversiforme(no existen dos impresiones idénticas producidas por dedos diferentes).Pues bien, no sólo la huella dactilar posee esta característica,también el miembrode cada uno resulta ser único e irrepetible, tanto que es posibleidentificar a cada persona simplemente por las particularidades delmismo. Y puesto que no hay dos miembros iguales, bastaría condigitalizar y archivar los de cada uno en grandes bases de datos paraque, ante la menor duda, se pudieran comparar y verificar identidades.El sustituto ideal de las ya rancias huellas dactilares.
¿Ventajas en el cambio? Un evidente ahorro de tiempo a la hora de suuso, un ahorro de tiempo que vendría dado por las propias y evidentescaracterísticas del nuevo elemento identificador mucho más práctico,fiable y fácil de interpretar que las huellas. ¿Cuántos guardias en lasaduanas pueden distinguir con cierta rapidez una huella dactilar deotra en un pasaporte? pocos; en cambio, con el nuevo método si surgecualquier duda se saca, se enseña y un simple vistazo de comparaciónentre el real y la fotografía del pasaporte habrá bastado paracomprobar la autenticidad del pasajero. No hay color entre andarmirando si coinciden un montón de rayitas negras amontonadas en unpapel con otras que siempre parecen iguales a admirar que el buentrabajo de circuncisión que presenta el último pasajero colombianocoincide con el de su fotografía. Por ejemplo.
Es verdad que hasta ayer mismo como quien dice, la idea de mi amigoPepe no podía llevarse a cabo debido a que sólo una parte de lapoblación mundial contaba con miembro. Pero ahora, y aprovechando lalúcida idea de la señora ministra (titular de la Ministeria de Igual-dá)iluminándonos con la existencia de las miembras, ya no hay obstáculoalguno para ponerla en marcha. Por tanto, y a partir de ya,reivindicamos que en vez de las antiestéticas huellas dactilares, cadapasaporte contenga una foto de frente y otra de perfil -lo más realistaposible- del miembro o miembra de su titular. Dicho queda.
... combatiendo el frío
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Capítulo Milésimo ducentésimo cuarto: "El trabajo esdivertidísimo, nos pasaríamos horas y horas observándolo". (MarianoGarcía, 38 años, funcionario de la Seguridad Social)
La empresa japonesa Denchi & Denkyū,-en japonés 電球 電池 (como si a alguien le importara)-, preocupada pormejorar el ambiente laboral en sus distintos centros de trabajo hainaugurado, dentro de sus instalaciones, un completo y muy dotadocuarto de esparcimiento para que el personal pueda relajarse a gustodurante sus pausas laborales.
Por ahora, la actividad que más pasiones está levantando en el áreaes la de jugar con unos maniquíes que, con unos rasgos físicos muyparecidos a los de los jefes, los empleados pueden golpear con losbastones puestos a su disposición con la finalidad de desahogarse delas tensiones diarias.
El resultado no ha podido ser mejor, la productividad de la empresa aumentó el 10%.
Paso copia urgente del tema a los de Recursos Humanos -sección Prevención de Riesgos-recomendándoles que si al final ponen en marcha la idea por estoslares, refuercen convenientemente los maniquíes –especialmente algunosde ellos- o en menos de una semana habrán agotado el presupuesto detodo el año por la continua reposición de los mismos.
... mandíbulas
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Capítulo Milésimo ducentésimo tercero: "La sinceridad es unprivilegio al que los hombres tenemos que renunciar" (Verano decorrupción, Bryan Singer; 1997)
NachoVidal, 24 centímetros de longitud y poco más de tres de grosor (justoahora nótese un largo suspiro de insana envidia... que no son pocos losinconvenientes de tener que soportar un tamaño mayor...ejemmmm), en sulibro "Confesiones de una estrella del porno" (Editorial Martínez Roca) afirma tajante: "el secreto para mantener más tiempo la erección es no comer nada desde varias horas antes de rodar".
Normal. Cuando uno come el cuerpo necesita movilizar una buena partede su sangre hasta el estómago para que se lleve a cabo el proceso dela digestión. Como sangre hay la que hay (su volumen en el cuerpo novaría y -al menos que se sepa- todavía no tiene el don de laubicuidad), si está en un sitio no está en el otro.
Algo que, además de tirar por tierra aquello de que una cenaromántica es el preludio en una intensa noche de pasión (con elconsiguiente ahorro de la misma, por cierto) debería de cambiar todanuestra estructura mental: antes de la típica –y generalmente única-pregunta (“Hola, ¿eres muerdealmohadas o soplanucas?") se haceimprescindible exigir un informe detallado (y convenientementecompulsado) sobre el horario de las últimas comidas. Evitaremos más deuna sorpresa. Hasta el lunes pues.
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Capítulo Milésimo ducentésimo segundo: “Burro que gran hambre siente, a todo le mete diente” (Refrán español)
Eltrabajo engorda. Y la afirmación no es gratuita. Trabajar es laprincipal causa de estrés en la vida diaria de cualquier persona.Cuando nos estresamos se dispara la hormona ACTH, una sustancia queestimula la producción de corticoides, como el cortisol. Ciertascélulas grasas, concretamente las del abdomen en los hombres y las delas caderas en las mujeres, parecen ser especialmente sensibles a loscorticoides por lo que las personas con una alta concentración de estashormonas tienden a engordar en estas zonas.
Pero, sobre todo, el peligro del estrés producido por el trabajoestá en que se consume la serotonina, la hormona cerebral de lasatisfacción, y eso tiene dos consecuencias nefastas que influyen en ladieta: por un lado, el descenso de la serotonia provoca al final deldía una gran necesidad de comer, sobre todo hidratos de carbono u otrosalimentos apetecibles pero poco saludables (el cuerpo procesa mal loscarbohidratos después de las ocho de la tarde porque nuestrometabolismo funciona más lentamente), de picotear con ansia y de tragarcomo un lobo hambriento cualquier cosa. Por otro lado, esa tensión y elestrés acumulado a lo largo de día provocan una necesidad deautocompensación que se satisface fundamentalmente de dos formas: conla comida y con el sedentarismo.
La lógica se impone: dejar de trabajar mientras uno esté realizandouna dieta debería de ser una medida de acompañamiento obligatoria deésta. No puede ser que nos estén pidiendo que llevemos una vida sana ysaludable y que nos esforcemos en mantener un peso correcto mientras seempeñan en que mantengamos uno de los hábitos que más contribuyen adeteriorar nuestra salud, trabajar.
... teflón
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Capítulo Milésimo ducentésimo primero: "Los dioses tienen algunosrasgos humanos. Les gustan las ofrendas" (Eurípides, 480 - 406 a. C.poeta griego)
Quea lo largo de la historia el matrimonio como institución sólo ha sidotomado en serio por aquellos que antes ya se encargaban de blindarsecontra él (y no es cuestión de señalar) da buena muestra el puebloegipcio que, con un montón de dioses a cual más elegante, delgado yguapo (aunque a veces se les fuera un poco la olla poniéndoles cabezasde animales) eligieron como dios del matrimonio a Bes, un tipogrotesco, patituerto, enano, ventrudo y más feo que Picio que pasó aser el encargado de bendecir todas las bodas de la época, unas bodasque de acuerdo con la moda que se estilaba por aquel entonces solíanrealizarse entre hermanos. Bien es verdad que no solían ser hermanos depadre y madre, pero tan cercano parentesco a la hora de unirse loscontrayentes daba lugar a curiosos embrollos familiares, como el que lepasó a un fabricante de vasijas de Abydos llamado Merneptah, un hombremuy popular entre sus vecinos.
Merneptah, primo del Faraón por parte de madre, aunque tambiénsobrino político y nietos ambos de abuelos consangíneos, estaba casadocon su hermana de padre, que era a la vez sobrina de su madre (una deesas sobrinas de las que siempre se dice que no se sabe a quién habrásalido, pero se sabe perfectamente aunque no se pueda decir). Estamadre, a su vez, era nieta de su tío, prima de su suegro y tía de sucuñada, casada, por cierto, con un tal Nakimithu, que era pariente deno se sabe quién, aunque se sospechaba lo peor. Con lo que resultabaque su hijo era sobrino del abuelo de la madre, tío de su abuela(frívola shardana de Shardania, de quien se contaban cosas tremendas)por el segundo matrimonio de su tía con el padre del marido de unacuñada (individuo dócil y complaciente a quien se le atribuíaninjustamente parentescos inconfesables. Con todo lo cual resulta que lamadre de Merneptah estuvo a punto de ser abuela de su marido si nohubiera sido por haber muerto antes de que se consumara el parentesco,lo que produjo serios trastornos en la familia de Abydos que seencontró de pronto con un alfarero con pluma encaramado a su árbolgenealógico en calidad de madre del cabeza de familia, algo que diolugar a largísimos pleitos.. Pero no se pudo evitar que Merneptahresultara primo hermano de la hija de su segundo matrimonio, consuegrode su tercera mujer (que era, por cierto, cuñada y hermanastra de laprimera) y le faltó el canto de un duro para ser el padre de sí mismo.
Comentando estas cosas, los egipcios pasaban una veladas muy entretenidas.
... novelas románticas
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CapítuloMilésimo ducentésimo: “¿Crees que Dios sabía lo que hacía cuando creó ala mujer? Cuando Dios comete un error, lo llaman naturaleza. ¿Qué creestú? ¿Es la mujer un error... o nos lo hizo a propósito?" (JackNicholson en Las brujas de Eastwick, 1987; George Miller)
Sinel diablo, la historia ha perdido parte de su encanto. Fue uno de lostipos más activos de todas las épocas y anduvo siempre entre losprimeros puestos en los paneles de popularidad. El diablo, astuto,cruel, despiadado, lascivo y feo (según los que nunca lo habían visto)tenía como principal ocupación el adueñarse de las almas de losmortales, y para eso utilizaba las más variadas estrategias, como la dehacer que un viejo recuperara la juventud, proporcionar bellezaarrebatadora a una feucha, o a un miserable la riqueza o a un rico elpoder o a un poderoso la tranquilidad.
Explotaba el diablo hábilmente la inextinguible manía humana de desear lo que no se tiene. Algo que nunca falla.
Ahora que se ha decretado el cese del demonio, sabemos que todo loque hacemos se nos ocurre a nosotros. Con el diablo, aparte decargarles las culpas a otro, quedaba la esperanza de que la cosa seremediara con los conjuros, el arrepentimiento y la penitencia; ahorasabemos que todo es irremediable, que no hay influencia maléfica sinoque el hombre es así por naturaleza y no hay esperanza de que mejore.
Con el diablo vivíamos mejor.
... limpiacristales ecológico
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Capítulo Milésimo centésimo nonagésimo noveno: "El hombre cuyaopinión nunca varía es semejante al agua estancada, y engendra reptilesen su mente" (William Blake, 1757-1827; pintor inglés)
Yatengo trabajo para esta mañana del lunes. Muy respetuosamente piensoescribir una carta a mis superiores en la que, acogiéndome a lalibertad religiosa que me otorga la ley, pasaré a comunicarles misnuevas condiciones laborales que tendrán que cambiar sustancialmentedespués del paso de mi anterior situación, la de agnóstico convencido,a la actual, la de ferviente seguidor de los monjes hesicastas y de sussabias, cultas e inteligentes enseñanzas.
Estos monjes, originarios de la antigua Grecia, practican laonfaloscopia. Sus reglas que yo tendré que cumplir desde ahora, nopueden ser más sencillas. Su único precepto impone cumplir con unatécnica de oración, (a realizar sólo cuando uno la necesite),consistente en la contemplación del propio ombligo y la repetición deun nombre –el que uno a bien elija- al ritmo de la propia respiración.
Una vez satisfecho tal estado contemplativo, de tiempo variablesegún las necesidades que tenga cada uno, el resto del día es de libredisposición, a cargo por supuesto del Estado, que para eso tiene eldeber de subvencionar organizaciones religiosas sean del tipo que sea.Y si encima resulta ser la verdadera pues con más motivo.
Lo dicho. Si, como es el caso de esta mañana, tengo un ataquemístico onfalóscopico de no te menees y necesito meditar en mi mismasoledad para encontrarme a mí mismo sólo van a tener que respetar milibertad de culto sino, además, favorecerlo en todo lo que esté a sualcance proporcionándome las adecuadas condiciones. Por cierto, voy aver si me dejan una almohada, que echar una cabezadita en una mesa demadera -por muy pulida que esté- acaba cortándoles los chakras acualquiera. Así no hay manera de cumplir unos mínimos prefectosonfaloscópicos.
... secado rápido
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Capítulo Milésimo centésimo nonagésimo octavo: "El nacionalismoestá basado en una idea simple: yo llegué antes que tú y, por tanto,tengo más derechos que tú" (Arcadi Espada Enériz, periodista español;1957)
Poruna de esas incongruencias que jalonan la historia en inacabablesucesión, en cuanto el hombre descubrió la posibilidad de viajarcómodamente se hizo sedentario, y, en lugar de ir de un lado a otro enbusca de alimentos, aprendió que era mucho más práctico vivir junto auna mata de habas, una vaca y algún que otro animal (unos a los que elhombre daba de comer y otros que el hombre se comía). Había descubiertoel sedentarismo. Sus traslados en el futuro los habría de hacer, másque nada, para arrebatarle al prójimo la mata de habas, la vaca, losanimales y, ya de paso, lo que hiciera falta. Y muchas veces aunque nohiciera.
Pero con el sedentarismo llegó también el ocio. Y fue ahí dondeempezó todo. Con pocas cosas en que ocuparse, y sólo para distinguirsetontamente, la gente a la que no le gustaban las habas, plantó pepinosy se puso a hablar con acento diferente del de los que cultivaban trigoal otro lado de la montaña; inventaron palabras distintas para nombrarlas mismas cosas y llegaron a no entenderse los unos con los otros. Losde las vacas de la meseta presumieron de cantar mejor que losrecolectores de lechugas en el valle, quienes alardeaban de a su vez desaltar a la pata coja más lejos que nadie. Unos proclamaban laextraordinaria fecundidad de sus mujeres como si fuera una hazaña de sumasculinidad; otros se vanagloriaban de la anchura de su río, como silo hubieran hecho ellos; los de más allá ostentaban con orgullo unospucheros con pitorrito de los que nadie conocía el secreto defabricación, y los de más acá se jactaban de haber inventado el séptimoagujero de la flauta.
Se inició la acostumbre de apedrear a los forasteros, se inventaronunos símbolos para poder restregárselos en las narices a los vecinos yla gente empezó a estar orgullosa de ser de Entrepuentes del Río Seco,sin pararse a pensar que eso era puramente accidental, y que igual sele podía haber ocurrido a su bisabuelo plantar la mata de habas en Vladivostok. Y ahora sería ruso.
Claro que esto ocurrió hace 8.000 años, año arriba, año abajo, y lalógica evolución del mundo ha hecho que ya no nos parezcamos en nada aaquellos primeros antepasados nuestros tan cercanos al eslabón perdido.¿Verdad?
Hasta el lunes.
... ... más "historias extra-ordinarias" todo el fin de semana
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Capítulo Milésimo centésimo nonagésimo séptimo: “Para ser hay queser percibido, o si un árbol cae en el bosque y no hay nadie paraescucharlo, ¿hace ruido el árbol?” (Bishop George Berkeley, 1685-1753;escritor irlandés)
Losfilósofos griegos han pasado a la historia por el uso de la dialécticay el raciocinio diciendo cosas tan sensatas como que todo sale del agua(Tales de Mileto), que de donde sale todo es del aire (Anaximenos), queno, que el origen de todo es el fuego (Heráclito), que no se sabe, perolo que sí es seguro es que el hombre desciende del pez (Anaximandro), yque nadie se baña dos veces en el mismo río (Heráclito otra vez),
- Pero eso del río es una tontería.
- Hombre ya sabe usted que el agua nunca es la misma.
Y ya estaba. Ya tenían suficiente para animar una conversación,incluso para hacer creer que había una conversación. Y así podíanestarse varios años sin llegar a conclusión alguna. Bastaba conllevarse la contraria.
- ¿El amor? El amor es una locura, pues el deseo nubla la razón.
- Ahhhh no, el amor es una injusticia pues sólo se ama la belleza, y a los feos que los parta un rayo.
- Una incoherencia, eso es lo que es el amor pues también sienten deseos los que no aman.
- No, el amor no es más que una extravagancia ya que algunos no podemos amar si no tenemos más de tres al lado.
Y luego nos dicen que desde que vemos televisión nos hemos vueltomás tontos. Pues no veo yo tanta diferencia entre leer a los clásicos yvegetar delante de telecinco. Por ejemplo.
... sobre sus cenizas
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CapítuloMilésimo centésimo nonagésimo sexto: "¿Puede haber algo más ridículoque la pretensión de que un hombre tenga derecho a matarme porquehabita al otro lado del agua y su príncipe tiene una querella con elmío aunque yo no la tenga con él?" (Blaise Pascal, 1623-1662;científico, filósofo y escritor francés)
Seguroque esto es una perogrullada, pero no me importa repetirlo porque es delas cosas que parece que se nos olvida siempre. Sólo hay en laNaturaleza dos especies de animales que atacan a sus congéneres con laintención de destruirlos: la hormiga (sólo cinco clases de lasinnumerables que existen) y el hombre (de cualquier raza, color yreligión).
Con la diferencia, a favor de las hormigas, de que éstas no ocultansu propósito, que es el de apoderarse de la despensa del otro paraaumentar la propia. En cambio, el hombre, con el mismo exactopropósito, se escuda en rimbombantes conceptos y sublimes supuestasintenciones.
No le basta al hombre ser el asesino de su propia especie, encima va y lo explica.
... tragarse un chicle
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Capítulo Milésimo centésimo nonagésimo quinto: "Copiando a todoslos demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta"(Proverbio africano)
Ladecisión está tomada. Bajas al supermercado de enfrente y entre milesde cajas coges la que tiene la foto de la señora más sonriente y con elpelo más negro. Las nieves del tiempo más que platear mi sien la haempezado a dejar blanco nuclear. Y a ciertas edades todo lo nuclear es peligroso. Además, si algo falla se va en seis lavados. Dicen.
Primer paso, prepararlo todo. Es lo que tienen la primera vez queuno hace algo, es la única dónde intentas organizarte y hasta procurasseguir las instrucciones. Busco el reloj de horno con forma de huevocolor lila, ése que no he usado en mi vida, y una toalla para ponerencima de los hombros, eso sí, vieja, que aunque en los ocho días de oro de la quincena blancolor hay un montón de ofertas tampoco es plan de estropear una de las buenas. Manos a la obra.
Primera dificultad, los guantes de plástico que trae no sirven.Intento meter dedos pero parece que no hay agujeros suficientes, digoyo que como parecen de dibujos animados quizá sólo tengan para cuatro.Me rindo enseguida y voy a por unos de latex que tengo en el cajón. Sí,es verdad, tengo varias cosas de latex en casa. Guantes también.
Hay que mezclar el líquido A con el líquido B y agitarlo. Lo mezclo,lo agito, y aquello cambia a un color rojo que empieza a no gustarmedemasiado, hasta me da un poco de miedo. Resisto la tentación de salircorriendo. Estoy demasiado ocupado intentando que la toalla no dejeningún agujerito como para prestarle mucha atención a un color. Dice lacaja que hay que aplicarlo sobre el pelo limpio y húmedo. Allá voy. Lasensación de mojarme el pelo con los guantes de latex hace que mechirríen los dientes.
De pronto me miro en el espejo, me veo desnudo, con una toalla viejaen los hombros y unos guantes de latex en las manos. Me asusto mucho,me siento y espero a que se me pase. Cojo el líquido, que ya vaponiéndose de un extraño color vomito de perro con gastritis, y lo dejo caer por el lavabo pensando... !pobres mujeres, lo que tienen que aguantar..!
... !qué película tan bonita!
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