Capítulo Milésimo centésimo decimoctavo: "Soy testigo de escenas sangrientas" (Pintada en la puerta de un retrete de señoras)
Para la mayoría de los hombres (individuos de sexo masculino), ir a retretes ajenos es un asunto sencillo. Sin embargo, para las mujeres se trata de un misterioso y complejo ritual social. Mientras que para el 90 por ciento de los hombres la visita consiste en mear y (algunos) en lavarse las manos, las mujeres suelen ir más para maquillarse, peinarse y, sobre todo, hablar.
O eso pensaba yo.
Según las respuestas a una encuesta que ha hecho una conocida marca de papel de culo, la cosa no es tan sencilla:
- Un 8 por ciento de las mujeres entrevistadas admitió haber meado alguna vez en el lavabo de un retrete público.
- Un 17 por ciento haberse quedado dormida.
- Un 53 por ciento haber vomitado.
- Un 2,5 por ciento haberse masturbado con el bote de laca.
- Un 4 por ciento haber disfrutado con un trío allí mismo.
- Un 25 por ciento haber proporcionado placer carnal a alguna pareja en cualquiera de sus múltiples formas.
- Un 13 por ciento haberse pelado con la máquina de los preservativos que suele haber.
Y eso en España que somos normalitos, que por ahí la cosa está más complicada. A pesar de lo que tienen encima los nigerianos, a miles de ellos, en este caso hombres y mujeres, les ha dado por ir en peregrinación al retrete de uno de sus paisanos, la señora Christiana Ejembi, y todo para poder ver el lugar donde a esta buena mujer se le ha aparecido la Virgen. Precisamente su retrete. Las visitas están siendo tantas que la señora Ejembi ha impuesto un estricto control de acceso y solo deja entrar tres personas a la vez.
... Hollywood.
Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"
Capítulo Milésimo centésimo decimoséptimo: "El sol, el agua y elejercicio conservan perfectamente la salud a las personas que gozan deuna salud perfecta". (Noel Clarasó, 1899-1985; escritor español)
Nolo digo yo, que podría sonar sospechoso dados mis antecedentes defuribundo fundamentalista antiesfuerzo inútil (léase gimnasias,deportes y torturas en general), sino gente mucho más principal. Yencima extranjera.
Según un estudio realizado por laUniversidad de Virginia, hay que hacer 250.000 abdominales para quemar500 gramos de grasa. O lo que es lo mismo: 100 abdominales al díadurante siete años.
Además, tabletas de chocolate aparte, loque no te cuentan es que los músculos que realmente se encargan deevitar el desparrame de la barriga no son sólo los músculosabdominales, sino unos que se encuentran un poco por debajo de ellos,los llamados transversales, que se pueden fortalecer de una forma muchomás sencilla: cada vez que estás cómodamente sentado en un retrete tededicas a meter el ombligo lo máximo que puedas manteniéndolo así unos20 segundos. Por supuesto, cuantas más veces repitas el ejercicio,mejor.
De todas formas comprendo que no nos cuenten las cosascomo son. No me imagino yo a la mayoría de usuarios de esas salas detortura con olor a linimento que llaman gimnasios, presumiendo de nopoder quedar contigo hoy porque tienen que ir a sentarse en la taza deun retrete para hacer sus abdominales.
En fin. Ellos sabrán.
... planetas.
Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"
Capítulo Milésimo centésimo decimosexto: "La vejez es un exceso queaumenta por días". (Enrique Jardiel Poncela, 1901-1952; escritorespañol)
Unade las señales inequívocas de mi entrada sin remedio en la edad talludaha sido ver como un par de amigos de mi misma quinta han decididocambiar su habitual footing dominguero por unas partidas semanales de golf.
Amí, hombre sedentario y sedante, un caballero de respetable edadcorriendo al trote ya me parecía un espectáculo irresistiblementepenoso. Pero contemplar como los mismos pasean con un carrito, unospalos y algún cómplice por la verde pista entre dos hoyos del campo degolf me parece directamente una soberana gilipollez.
El juego esmuy propio de la terquedad y la carencia de imaginación de losingleses. Colocar una bolita artificial, bastante cara, sobre otranatural millones de veces mayor y obstinarse en golpear a la pequeñasin rozar a la grande es tarea, por lo visto, apasionante, aunqueinútil.
¿Puede haber mayor señal de caducidad que tener la misma edad que un jugador de golf? Todo va encajando: soy viejo.
... arco iris.
Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"
Capítulo Milésimo centésimo decimoquinto: "Demos tiempo al tiempo:para que el vaso rebose hay que llenarlo primero”. (Antonio Machado,1875-1939; poeta español).
Eltiempo siempre ha sido una realidad misteriosa. San Agustín escribíaque si nadie le preguntaba qué era, sabía lo que era, pero que apenasintentaba una definición, fracasaba.
La mayoría de los pueblos primitivos jamás usaron el reloj. Seguiaban por el sol y el tiempo era la medida de lo que hacían. De ahíla calma tranquila, la atención en el cultivo de sus campos, laconcentración en la pesca, el mimo en el pastoreo. Algunos antropólogostocanarices (y con demasiado tiempo libre) interpretaban todo esto comoociosidad o vagancia. Era todo lo contrario: trabajo con los cincosentidos, contemplación activa de la realidad. Por eso conocían cientosde plantas y sus propiedades; por eso tenían nombres para muchos tiposde vientos, de nubes, de lluvias.
Nosotros, en cambio, dedicamos una parte del tiempo a organizar eltiempo; otra parte a mirar el reloj; otra a quejarnos de la falta detiempo; otra a perder el tiempo. Poco a poco se ha convertido el tiempopara hacer las cosas en algo más importante que las cosas que hay quehacer. El resultado, muchas veces, es que las cosas no se hacen, pero,eso sí, se mide cuidadosamente el tiempo empleado en no hacerlas.
Aprovechemos el lunes y retornemos a las tradiciones de nuestrosantepasados, Alejémonos del agobio del reloj y tengamos un díalaboralmente contemplativo. Siempre hay tiempo cuando se deja de decirque no hay tiempo.
... planetas.
Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"
CapÃtulo Milésimo centésimo decimocuarto: "Si sale, sale. Si nosale, hay que volver a empezar. Todo lo demás son fantasias" (ÉdouardManet, 1832-1883; pintor francés)
Tiempo estimado de realización: entre 20 y 25 minutos.
Ingredientes:una toalla de baño previamente calentada en un radiador, una toalla demanos para aplicar un fomento (que haremos con una cucharadita de mielligeramente templada y una gota esencial de canela bien mezclados), unrecipiente con un litro o litro y medio de agua que esté muy caliente(entre 45-50 º C), un aceite de masaje ya preparado (con unacucharadita de aceite de almendras, otra de nueces, dos gotas de aceiteesencial de lavanda silvestre y otras dos de esencia de mejoranasilvestre, también en aceite), un lugar donde estar cómodo y una parejaal gusto.
Instrucciones: colocar al protagonista boca abajo ydesnudo. Cubrir su espalda con la toalla caliente y, colocándonos delado, apoyar nuestras manos con suavidad: una entre los dos omóplatos,y la otra en la región sacra. Durante un minuto balancear suavemente elcuerpo como si meciéramos una cuna. Retirar la toalla y repartir elaceite con una fricción suave por toda su espalda y hasta los glúteos.Apoyar las manos en la región lumbar, a izquierda y derecha de lacolumna vertebral, apuntando en dirección de la cabeza y friccionar conambas en paralelo a lo largo de la espina dorsal, hasta los hombros.Mantener las palmas planas y apoyarse con todo el cuerpo en ellas.
Cuandose llegue a los hombros, abrir las manos para friccionar la base de losmúsculos de la nuca e iniciar el descenso a los lados de la cajatorácica, hacia la cadera. No hay que ejercer mucha presión, bastarácon una suave caricia. Una vez llegado a la región sacra, unir de nuevolas manos y reemprender la fricción ascendente hasta describir uncÃrculo. Repetirlo nueve veces.
Tomar los tejidos laterales contoda la mano y amasar con suavidad, de forma persistente y continua,empezando por la región lumbar y llegando hasta las axilas. Pasar alotro lado y repetir la operación.
Seguidamente, apoyar laspalmas de las manos en los omóplatos y, sirviéndose de la muñeca,efectuar sobre ellos y sobre el área circundante unos cuantosmovimientos de rotación. Buscar la zona que está debajo del omóplatoderecho, (el lugar donde se acumulan las tensiones) y colocar la manoderecha e izquierda sobre ella presionando con fuerza. Una vez que losmúsculos están relajados, acariciar toda la piel de la espalda y brazoscon sentimiento y deseo durante el tiempo que se considere necesario.
Sindejar de atender a las caricias, echar la mezcla de miel y aceite decanela en el agua caliente. Remover. Introducir la toalla de mano.Escurrirla y formar con ella un rollo alargado. Colocar el rollo en laparte baja de la columna vertebral del masajeado y cubrirlo con latoalla grande.
Dice la sabidurÃa india que en ese punto residela excitación y el orgasmo y que, calentándolo se favorece suliberación. Los hindúes sostienen que allà está la cabeza de laKundalini, que es la serpiente o chacra del sexo, y que el calor ladespierta. Pues será. Pero a ver quien es el guapo que después de hacer-o que le hagan- semejantes maniobras no se encuentra ya al borde de lacombustión espontánea. Por muy agnóstico que uno sea.
Habrá que probarlo. Hasta el lunes.
... ... más "historias extra-ordinarias" todo el fin de semana.
Todos los "capÃtulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"
Capítulo Milésimo centésimo decimotercero: "La más larga caminata comienza siempre por un paso (proverbio hindú)
Asícomo los pies tienden a permanecer unidos toda la vida, los calcetinesson propensos a separase. Pocos serán los que permanezcan juntos másallá del tercer lavado. Hoy, en peluche práctico,conscientes de la situación por la que pasa el planeta, algunas ideaspara reutilizar el calcetín que se ha quedado con nosotros.
Premiemos su fidelidad haciendo que se sienta útil.
Como cinta para el pelo, como pasamontañas, como collar de perro, como calentador a la hora del aerobic, como tapón de bañera, como trapo de cocina, como preservativo de emergencia (cuidado, sólo función decorativa-engañabobos),como ambientador (recubriendo con él una bombilla encendida se potenciael aroma que ya pudiera contener de una forma considerable), comoguante, como aislante (colocándolo en las rendijas de las puertas evitaque se meta el frío), como colador de tela (conviene que no esté reciénlavado, puede mejorar el líquido a colar), como antinflamatorio(colocándolo con varios cubitos en el congelador sustituyeperfectamente a la bolsa de guisantesante una emergencia), como recipiente para guardar ajos y cebollas (alfin y al cabo ya están acostumbrados a olores fuertes), como bolas antiestrés (rellenándolos de arroz o semillas) como marioneta, como pelota para distintos tipos de deporte, como papel de culo de emergencia, como envoltorio de un regalo... las posibilidades son ilimitadas.
¡Ah!sí, claro, y como elemento erótico también. Pero me están ocurriendotantas cosas para las que podría servir un calcetín en los momentos coitales que mejor lo dejo aquí no sea que tengamos algún disgusto. Y ya nos tienen censurados en demasiados sitios.
... montañas rusas.
Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"
Capítulo Milésimo centésimo undécimo:"Nada tan peligroso como ser demasiado moderno. Corre uno el riesgo dequedarse súbitamente anticuado" (Oscar Wilde, 1854-1900; escritorirlandés)
Si echo primero el aceite siempre hay un listillo que a grito pelado suelta "Noooo, ¿pero qué haces?, así no es, primero se echa el vinagre"..
Si echo la sal al final, siempre hay otro que presa de un ataque de histeria grita: "¿Pero estás tonto.. si la sal es lo primero que se pone".
Y qué más dará, digo yo, si luego se revuelve todo.
... estética quitabarrigas. Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"
CapÃtulo Milésimo centésimo décimo: "No se deberÃan poner caraslargas, por lo menos para no tener más superficie que afeitar" (FernandDésiré Contandin -Fernandel- 1903-1971 cómico francés)
Esteblog, instalado cómodamente en una burbuja de intranscendenciaabsoluta, suele ser poco dado a hablar de polÃtica y de los polÃticos.Ni me interesa ni me los creo.
Pero hay veces que por más filtros que pongas no puede escapar deellos (imposible en época de elecciones) y es en esos momentos cuandote das cuenta que es verdad, que son una raza aparte, que viven en otragalaxia. No sólo no saben lo que cuesta un café o lo que va a subir lahipoteca el mes que viene, sino que sus preocupaciones cotidianas sondignas de una republica bananera en fase de asentamiento empeñados,como están, en dedicar la mayor parte de su tiempo a crear problemasque nos traen sin cuidado a la mayorÃa de nosotros.
Yo suponÃa que cualquier paÃs, nación, estado (o como cada uno quiera/ledelaralaganallamarlo) avanzado y moderno debe poner todos sus esfuerzos enconstruir su futuro. La culpa es mÃa por suponer semejante barbaridad.Parece que es bastante más importante centrarse en la estupidez deponerle una letra a un himno que procurar una mejora salarial para esosque no llegan a mileuristas, o gastar las energÃas en el "orgullo" (entre comillas) nacional/nacionalistaque puede desprender un trapito de colores antes que preocuparse enliberar suelo para ver si asà se produce el milagro y baja un poco elprecio de los pisos.
Luego dirán que la gente (ahora llamada ciudadanÃa) pasa de estacaravana circense. Lo raro es que todavÃa haya tantos que se todavÃaentretengan con ella.
... pilinguis.
Todos los "capÃtulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"
Capítulo Milésimo centésimo noveno: "Es empresa vana tratar deridiculizar a un necio rico: las carcajadas están de su parte". (Jeande La Bruyère 1645-1696; escritor francés)
Siempreme he preguntado por qué si el pez grande se come al chico, sonprecisamente los peces pequeños los que tienen colores más llamativos.Una gilipollez, lo sé, pero cavilaba yo que si lo de laselección natural es como lo pintan, se deberían de haber beneficiadomucho más de su discreción los peces menos vistosos que aquellos otrosa los que, por su aspecto, les podían haber dado el primer premio en undesfile de carnaval.
Pues todo tiene su explicación y, ¡oh casualidad! resulta que la culpa es ¡oh sorpresa! de la parte femenina del asunto.
Muyresumido: los peces machos hacen lo que hacen, se arriesgan a lo que searriesgan y son capaces de poner en peligro su vida por un/el únicomotivo. Sí, por ese.
Y no ya sólo porque las hembras preferirán aparearse con los peces más vistosos (no es cuestión de "belleza",más bien de que los más coloreados, al haber sobrevivido a pesar detenerlo más difícil, demuestran muy buena salud y excelentescondiciones físicas) sino porque ellas los prefieren valientes. Algoque lleva a los machos a arriesgar si vida cuando, en época deapareamiento y sólo si hay alguna hembra presente, se acercan todo loque pueden a sus depredadores. El objetivo no es otro que el deimpresionar a su posible pareja y demostrarle que se está en buenaforma para escapar de un ataque enemigo.
Así, arriesgando su vida por "amor".
Tiran más dos aletas que dos carretas. Hasta el lunes pues.
... más historias "extra-ordinarias" cada día.
Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"
Capítulo Milésimo centésimo octavo: "Casitodos los hombres que valen mucho son de maneras sencillas, y casisiempre las maneras sencillas son tomadas por indicio de poco valor"(Giacomo Leopardi 1798-1837; poeta italiano)
Apenasestamos comenzando el año y las revistas ya se han empezado a llenar depáginas con palmeras, cocoteros y bañadores al grito de haga su reservaahora y no pague hasta diciembre. Y así estarán hasta que la hoja encolor del catálogo a Cancún sea derrotado por el anuncio de algunanueva variedad de turrón, un turrón que no te sabrá a nada si antes novuelves a casa por navidad con la cara de los domingos y el matasuegrasen la boca. Y vuelta a empezar el ciclo.
Abrirun periódico, una revista o cualquier suplemento, se está convirtiendoen un insulto para los solitarios como ya lo era para los feos. Elverano, como las navidades, son temporadas nefastas para los tristes,para los insociables, para los abandonados. No sólo el mundo parecehaber decidido divertirse al mandato de los números del calendario sinoque, además, se empeñan en restregárnoslo como una verdad universal quetodos tenemos la obligación de sentir y practicar.
Megusta el frío, me gusta el invierno y, por aquello de no parecer unelemento subversivo que sólo quiere llamar la atención llevando lacontraria al gusto dominante, tengo que confesar que también me gustael verano. Aunque sólo sea en casos muy concretos. Pocos finales se meocurren más agradables que morirse en la vejez durante una siesta deestío. Por ejemplo.
... decoración nazi.
Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"
Capítulo Milésimo centésimo séptimo: "Sólo avanzada ya mi vida me dicuanta de cuán fácil es decir "no lo sé" (William Somerset Maugham,1874 -1965; novelista, dramaturgo y escritor de cuentos británico)
Después de leer este párrafo,
...llevo un buen rato preguntándome si el que no existan noticias de nadieque haya sido ni tan siquiera acusado de delito semejante puede serdebido a que alguien se tomó la molestia de derogar la ley o que, tal ycomo están los tiempos, ya hace algunos cientos de años que nadie escapaz de incumplirla. Por mucho que se lo proponga.
La especie humana se debilita, evidentemente.
... serpientes multiculturales.
Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"
Capítulo Milésimo centésimo sexto: "Adopta el paso de la naturaleza:su secreto es la paciencia" (Ralph W. Emerson, 1803-1882; escritorestadounidense)
Hay una planta trepadora, la enredadera de la Pasión,cuyas hojas son una verdadera exquisitez gastronómica para ciertasmariposas. Bueno, exactamente para las mariposas no, más bien para lasorugas que más tarde se convertirán en mariposas. Para defenderse debichitos tan glotones la enredadera sintetiza un veneno natural, unaespecie de ácido cianhídrico, que evita que los insaciables gusanosacaben con sus hojas. Con el tiempo han aprendido que si las comenmueren y, por la cuenta que les tiene, no prueban bocado.
Pero hete aquí que una subespecie de mariposa, la Heliconius,algo más lista que las demás, se ha hecho resistente contra ese veneno,de modo y manera que la muy ladina pone sus huevos en la enredaderasabiendo así que a sus hijas orugas no sólo no les va a faltar comidapara pegarse los atracones que quieran en cuanto salgan de los huevossino que, además, ninguna otra oruga que no sea de la familia les harála competencia.
Claro que tampoco la planta de la Pasión se ha quedado con las hojas cruzadas ante la escaramuza de la Heliconius, ¡faltaría! y se ha buscado una sutil forma de contraataque. Resulta que las orugas Heliconius,como muchas otras orugas, son carnívoras y además de engullir las hojasde la planta, se tragan todo lo que se les ponga por delante, incluidasotras orugas más pequeñas. Para evitar estos problemas, las madresmariposas ponen los huevos lo más aislados posibles, de uno en uno ysiempre separados por el suficiente espacio para que la primera orugaque aparezca no devore a las que empiezan a nacer después. Y esprecisamente esa condición la que aprovecha la planta de la Pasiónpara defenderse realizando una verdadera obra maestra de falsificaciónnatural: llena sus propios tallos de diminutas protuberancias de coloramarillo y punta traslúcida en una copia perfecta de los huevos quepondría la mariposa. Así, cuando la Heliconia se encuentra quetodo el espacio de la planta está ya ocupado por los huevos de otra desus congéneres, se marcha rapidamente a buscar enredaderas másdespejadas.
La historia podría quedarse en un bonito y hastaenternecedor cuento sobre los desvelos de las plantitas y los bichitospara sobrevivir, pero como ayer cuando estaba leyendo la historia debíade tener el momento metafísico de la tarde (por algo tenía de fondo enla televisión a a Bob Esponja), acabe pensando en por qué si lanaturaleza se toma tanto trabajo en diseñar estrategias desupervivencia en una simple planta, se ha olvidado de hacerlo en losque tan pomposamente nos definimos como hombres pensantes. Siun maldito vegetal es capaz de organizarse la vida tan ricamente (ytanto la mariposa como la enredadera parecen saber a la perfección loque les conviene) ¿por qué nosotros, supuestos reyes de la creación, nos montamos tan rematadamente mal nuestra existencia?
Al menos saqué una cosa clara: somos bastante más tontos que un simple hierbajo trepador.
... cremalleras.
Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"
Capítulo Milésimo centésimo quinto: "Las personas más felices parecen ser aquellas que no tienen motivo especial para serlo, salvo que lo son" (William Ralph Inge, 1860-1954, escritor inglés)
La mermelada, un detalle que puso a la venta la casa Duerr & Son para celebrar sus 125 años, está hecha de naranjas amargas de Sevilla marinadas en champán Pol Roger Cuvée y whisky de malta Dalmore de 47.400 euros la botella, y espolvoreada con pan de oro.
7.500 euros la jarrita.
El café, alabado por todos los gourmets por su sabor, (con toques de chocolate y caramelo) y su inconfundible aroma, es Kopi Luwak, un café en el que cada uno de sus granos ha sido ingerido y defecado por civetas de Sumatra, que los fermentan en el estómago y les aportan ese "toque especial"
40 euros la taza.
Para las tostadas ya no me llega pero al resto del desayuno hoy invito yo. A ver si así empezamos el lunes con otro aire.
... separación. Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"
Capítulo Milésimo centésimo cuarto: "Cuanto más engorda uno, másprudente se vuuelve. Prudencia y barriga son dos cosas que crecensimultaneamente" (Charles Dickens,1812 - 1870; novelista inglés).
Yasé que la tradición manda que los viernes toca (hablar de) sexo. Perocualquier costumbre puede ser alterada si existe una buena causa. Hoy,y en peluche práctico: "sepa todo lo que le va a pasar durante sius tres próximas reencarnaciones con sólo una baraja de poker" o " A Dios pongo por testigo que nunca más volveré a no comprar un número de la lotería sin saber antes cula será el que toque".
Esmuy simple. Se coge cualquier baraja de poker que esté completa, sebaraja cuantas veces se estime necesario y se extraen cuatro. Sólocuatro. No importa si están al derecho o al revés aunque sí seráimportante el orden en el que se extraigan: la primera carta sereferirá a la consulta que ha motivado la tirada, la segunda tiene quever con el pasado, la tercera con el presente y la última con el futuro.
¿Alguien puede creer que es más importante saber el futuro de antemano que perder el tiempo coitando?
¡Ah bueno por eso! Hasta el lunes pues.
... más historias "extra-ordinarias" cada día.
Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"
Capítulo Milésimo centésimo tercero: "No me gusta el término "ama decasa". Prefiero que me llamen "diosa doméstica"... es más descriptivo."(Roseanne Barr, 1952; actriz estadounidense)
Elseñor M.A. era un eminente músico que había acudido a la consulta de unneurólogo porque tenía problemas para identificar las cosas de suentorno. Ya en alguna ocasión le habían sorprendido dando palmaditas enla parte superior de las bocas de incendios creyéndolas cabecitas deniños o iniciando una conversación con el picaporte de una puerta.
Trasla revisión, el señor M.A. salió de la consulta. De repente, se detuvoen seco, rodeó el coche y se dirigió al asiento que ocupaba su mujer,la agarró del cuello de la camisa y por las orejas e intentó ponérselaen la cabeza.
Se trata de un hecho real comentado por el famosoneurólogo Oliver Sacks. En este caso concreto, el señor M.A. padecíauna pérdida cognitiva aguda: su cerebro era capaz de ver, oír, sentir yescuchar perfectamente, pero no podía emitir juicios personales. Así,metía a su mujer en la misma categoría conceptual que un paraguas o unsombrero.
El problema es la cantidad de hombres empeñados en tratar a las mujeres como el señor M.A. a la suya. Aunque con una sutildiferencia: en vez de padecer perdidas cognitivas agudas, lo que padecees una soberana gilipollez crónica. Entre otras muchas cosas.
... verdugos.
Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"
Capítulo Milésimo centésimo segundo: "Dejemos las conclusiones para los idiotas". (Pío Baroja, 1872-1956; escritor español)
Estoyintentando tomar medidas de ahorro ante la crisis que (dicen) se nosviene encima. La primera medida ya está tomada: en vista de que parasalir, aunque sólo sea una noche al lustro, empieza a ser necesariopedirle un crédito a los señores de cofidis (eldinerodirecto) he decidido quedarme más en casa y aprovechar las oportunidades gratuitas que me ofrece el hogar dulce hogar.
Escuestión de investigar. He empezado a sacarle partido a loselectrodomésticos. Descartada la televisión (soy normal y nunca heentendido por qué a la mayoría de la gente le preocupa tanto la vidasexual de los demás) me estoy aficionado a la lavadora. Pongo elprograma rápido, me siento delante de ella y disfruto viendo pasar lostrapos de cocina mezclados con los calcetines de colores. Me dejollevar. Incluso sabes cuando va a haber un intermedio. Yo siempreaprovecho en el que hay antes de la centrifugación para ir a mear.Tiene la duración justa.
Y esto es sólo el principio. En estudiotengo el reto de acompañar los prelavados con el sonido de losgorgoteos de la cafetera. Las posibilidades son infinitas.
Aunquealgunos no lo entiendan, no hacer nada no es sinónimo de aburrimiento.Si acaso el aburrimiento llega cuando haces algo que malditas las ganasque tienes de hacerlo. Me gusta la vida contemplativa. Me gusta nohacer nada.
... de gota a gota.
Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"
Capítulo Milésimo centésimo primero:"¿Cómo es que, siendo tan inteligentes los niños, son tan estúpidos lamayor parte de los hombres? Debe ser fruto de la educación". (AlejandroDumas, 1803-1870; escritor francés)
Hayquienes piensan que las puertas más que para entrar y salir, estáncolocadas en los sitios en los que están colocadas para que ellosdemuestren sus buenos modales.
Y yano hablo de esa costumbre que tienen de, en cuanto ven alguna,abalanzarse como unos posesos sobre ella para abrírtela, que también(¡tengo manos!) sino de ese empeño que ponen en quedarse aguantándolahasta que llegas a ella. Aunque estés a varios kilómetros de distancia.
Nome gusta que me abran la puerta, ni mucho menos que la mantenganabierta con la coartada de que ya estoy llegando. No me gusta que lagente se crea que sus buenos modales tienen que ser verdades absolutascompartidas por el resto y, sobre todo, no me gusta tener que elegirentre ser un hipócrita dándole las gracias por hacer algo que memolesta soberanamente o ser un maleducado por callarme y noreconocerles lo que ellos consideran un detalle que tenemos queagradecerles.
Encima.
... polígonos de 56.645 lados .
Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"
Capítulo Milésimo centésimo: "El eructo es un pedo que te vio cara de culo". (Juan Pablo T. 34 años, poeta conceptual)
Desde muy pequeñita la Marquesa de Sevignéhabía sido una acérrima defensora del chocolate, producto que ellamisma devoraba sin control en cualquiera de sus formas. Pero un maljueves de mayo de 1671 a la pobre marquesa se le fue la mano y por suglotonería, sufrió un empacho del que tardó casi una semana enrecuperarse.
Por culpa de aquel "incidente", la desdichadaseñora pasó de ser la gran defensora del chocolate, a considerarlo comoel causante de casi todos los males de la humanidad. Su teoría sobre loprejudicial del susodicho manjar se vio confirmada cuando su granamiga, la Marquesa de Coetlogon se quedó embarazada y la muyinconsciente, a pesar de su estado y de las recomendaciones de su amigapara que dejara de beber aquel producto del diablo, lo continuoconsumiendo.
El resultado lo cuenta la propia Marquesa de Sevigné unos cuantos meses después:
".. por su soberana inconsciencia y por hacer caso omiso a mis buenosconsejos, tomó tanto chocolate cuando estaba en cinta, que dio a luz aun niño negro".
Era la prueba que demostraba, de una vezpor todas, como aquel brebaje amargo traído de otros mundos y al queempezaron llamando xocoatl, no era más que un producto del diablo.
Por más que en la corte se murmurara que, precisamente, el año anterior a ese nacimiento, a la Marquesa de Coetlogon le llevaba cada día el chocolate un guapo y cariñoso esclavo africano.
Buenos Reyes y hasta el martes.
... más historias "extra-ordinarias" todos los días.
Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"
Capítulo Milésimo nonagésimo noveno: "... phone... home..." (E.T. en E.T.)
Tengo yo cierta obsesión por la suavidad del papel del culo. Al fin y al cabo es lógico, uno todavía tiene demasiados recuerdos de aquellos rollos de "El Elefante" que te lo dejaban como si hubiera pasado una barba de tres días.
Y hablo con conocimiento de causa.
Bueno,pues una cosa es que el papel para esos menesteres sea lo más suaveposible -la importancia de la zona bien lo merece- y otra muy distintael nuevo invento de sustituir el familiar limpiaculo de toda la vida por toallitas húmedas.
Ylo peor de todo es que no sólo se han quedado ahí. Por si no tuviéramosbastante aguantando el anuncio de unos niños cantando a grito pelado "..siempre con Kandoo... puedes hacerlo... Limpio con Kandoo... qué fácil eeeeessss... channnn" y que más que ir al retrete parece que se acaban de meter un chute de centraminas(ayyyyy pero por qué las quitaron con lo buenas que eran!!!) ahora vany sacan unas mentoladas para que, con una sola pasada, el culo te huelaa menta el resto del día, algo que, evidentemente no consigue uno niatiborrándose a caramelos pictolin extrafuerte.
Y no digo yo que estas toallitas no tengan utilidad en determinados y muy concretos momentos, -Clinton por ejemplo se hubiera ahorrado más de un disgusto de tenerlas-, pero no acabo yo de ver muy claro eso del "frescor de menta".Y no sólo porque la gente no suela ir oliéndole el culo a los demás,con lo que se hace innecesario perfumárselo habitualmente, sino, ysobre todo, porque cualquiera que en algún momento de su vida hayapuesto en contacto una simple mucosa de su cuerpo con algo que contengamenta -con vaselina mentolada por ejemplo-, no le vuelven a quedar nilas más mínimas ganas de repetir semejante experiencia diabólica.
Y hablo -otra vez- con conocimiento de causa.
... azul y rosa.
Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"
Capítulo Milésimo nonagésimo octavo:"Todos los que parecen estúpidos, lo son y, además también lo son lamitad de los que no lo parecen". (Francisco de Quevedo y Villegas,1580-1645; escritor español)

Alguien-a quien no conozco de nada- estaba estos días pensando lo mismo queyo. Y seguro que no somos los únicos que lo hemos hecho. He vuelto, encontra de mi voluntad, pero he vuelto.
... historias "extra-ordinarias" cada día.
Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"