Capítulo Octingentésimo quincuagésimo primero: "El musgo es elpeluquín de las piedras". (Ramón Gómez de la Serna, 1888-1963,periodista y escritor español)
Losque ni fumamos, ni bebemos, ni andamos con mujeres y , lo que es peor,no usamos calzoncillos en ninguna de sus múltiples versiones, somos muydifíciles de regalar en Navidad. Lo comprendo. Por eso, y antes devolverme a juntar con diez frascos de Farenheit y sus correspondienteneceseres de regalo de la promoción navidad07, me gustaría hacer algunasugerencia. Aunque sólo sea por no tener que volver las trescientasveces de rigor aquello de.. "es que como no sabía que regalarte..."
Laprimera idea de la operación "Esta Navidad sé original con tus regalosal peluche" la lanzó ya hoy para que, teniendo en cuenta que sólo sepuede adquirir por encargo, tengáis el tiempo suficiente para hacervuestros pedidos. Sin las prisas ni los agobios de última hora.
Voz de "
el precio justo":
"Estereloj "Diamond Fiction", engastado con 879 diamantes aplicados a modode gráfica llama de fuego de los que 54 de ellos esconden en su base undiodo LEDs, dispositivos de luz unidireccional, utilizados confrecuencia en los automóviles de gama alta. Al presionar un pulsador,también oculto a la vista, la tecnología LED emite luz en rojo intensobajo los diamantes, que la instante dan la hora con sistema digital.Disponible en exclusiva con una correa de satén rojo, esta pieza sólose puede adquirir por encargo al imbatible precio de 100.000 euros".
Vale,es verdad, nunca llevo reloj. Sin embargo, y por muy arraigada quetenga la costumbre, prometo pública y solemnemente cambiarla si caealguno. Y por cierto, no importa si me junto con diez iguales. Con losbotes del farenheit me lleva pasando varios años y he sobrevivido...Hasta el jueves.
Capítulo Octingentésimo quincuagésimo: "Uno empieza a ser viejocuando su número de años empieza a superar al número de su zapato".(Frank Lloyd George 1863-1945, político inglés)
Casisiempre, los secretos mejor guardados de la gente están relacionadoscon algún tema sexual. Detrás de la cándida apariencia de las personasque nos rodean se suele esconder una cara oculta. El juego de la doblevida es para muchos la faceta más "arriesgada" de su aburridaexistencia y pagar por sexo es una de las opciones más frecuentes.
Dicholo cual, y visto el potencial de mercado, me ofrezco a cumplircualquier fantasía ajena bajo una estricta confidencialidad a un preciorazonable.
Ya sé que no todo el mundo puede ejercersemejante actividad. Hay que responder a un modelo físico y culturalque complazca a la sofisticada clientela que hará uso de los servicios.Pero después de ver algunos anuncios donde piden hombres apuestos,discretos, sofisticados y buenos conversadores, creo que puedo aspiraral empleo de "gigoló", es decir, que en vez de mendigar un morreo conun extraño pues vendes los tuyos a precio de oro.
Sólo hayun pequeño requisito que creo no cumplir: tener flexibilidad y mucharesistencia, algo que a una edad tan "delicada" como la mía no es nadafácil.
De todas formas estoy dispuesto a intentarlo. Séque la competencia va a ser dura, las ofertas del amor alquilado soninfinitas: jovencitos extravagantes, cachas anabolizados hasta losdientes, universitarios inexpertas, mulatos exuberantes, rubiosnórdicos viciosos, travestidos imaginativos, adonis para todos losgustos.. Pero es aquí donde cuento con mi "idea" secreta:especializarme.
El secreto para triunfar está, como lastiendas pequeñas, en la "especialización". Por eso esta mañana,mirándome al espejo he comprendido donde tengo mi potencial mercado declientes. Está claro que con este cuerpo solo podré hacer negocios enuna convención de la ONCE. Dichoso lunes, la de bobadas que me hacedecir.
Capítulo Octingentésimo cuadragésimo noveno: "¡Qué pena que beber aguano sea un pecado! ¡Qué bien sabría entonces!" (Giacomo Leopardi,1798-1837, poeta italiano.)
Laexpresión "hip, hip, hurra", que quien más y quien menos hemos gritadoalguna vez en según qué situaciones, tiene su origen en las Cruzadas,esas expediciones militares realizadas por los cristianos de EuropaOccidental y realizadas generalmente a petición de Papa de turno con elpropósito de recuperar Jerusalén y otros lugares (los conocidos comoTierra Santa) que se encontraban por aquel entonces bajo el control delos musulmanes.
Es una derivación de un grito de batalla que loscruzados usaban: "Hieroslyma est perdita", es decir "Jerusalén hacaído". Los caballeros acortaban la expresión en "hep, hep" y añadía"Hu-ray", que significa "en paraíso. Así "hip, hip, hurra" quiere decirliteralmente "Jerusalén ha caído y estamos en el camino del paraíso".
Fraseque, adaptándola a los tiempos que corren, parece hecha a medida paradías como el de hoy: "hip, hip hurra"... ¡el viernes está cayendo yestamos en el camino del paraíso: el fin de semana más largo del año."Hip, hip, hurra". Hasta el lunes.

Capítulo Octingentésimo cuadragésimo octavo: "Disfruta del caminoporque cuando llegues ya se habrá terminado" (Diógenes, 413 a.C- 327a.C, cínico griego)
Hastaahora la mejor la mejor definición de "trabajo" la había encontrado yoen aquella canción de Raphael que decía algo así como "trabajar sintregua y sin fin es lo mismo que una condena que ninguno puedeeludir.."
Pero ya ni eso. Me ha llegado un correoelectrónico explicando de una manera lógica y sensata lo evidente:estar en el trabajo es peor que estar en una cárcel.
En lacárcel dispones de una celda de tres por tres metros mientras que en eltrabajo apenas tienes una mesa de la que no puedes moverte.
Enla cárcel la celda dispones de una ventana pequeña al exterior pordonde entra luz y ventilación natural mientras que en el trabajo encuanto se apaga el fluorescente te quedas a oscuras. Aunque sean lasdoce de la mañana.
En la cárcel te dan tres comidas al día,mientras que en el trabajo apenas tienes media hora para comer, pagaspor ella y suele ser bastante peor que la de la cualquier prisión.
Enla cárcel nadie se molesta porque fumes, mientras que en el trabajo,aparte de ser considerado un inadaptado social, te acaban descontandoel tiempo que pierdas en fumar.
En la cárcel las penas seacortan por buen comportamiento mientras que en el trabajo si tecomportas bien te acaban "premiando" con más trabajo.
En lacárcel nadie te molesta porque veas la televisión, escuches música oleas un libro, mientras que el trabajo si te descubren haciendo algunade esas cosas puedes acabar en la calle.
En la cárceltienes tu propio retrete o, como mucho, lo compartes con una o dospersonas más, mientras que en el trabajo tienes que compartirlo contodo el mundo, incluidos aquellos que no se lavan las manos después demear y se las limpian en el picaporte de la puerta.
En lacárcel permiten que tu familia y amigos te visiten, mientras que en eltrabajo tienes que hablar con ellos por teléfono a escondidas.
En la cárcel tienes derecho a los correspondientes "visa vis" sin que nadie pueda, durante ellos, molestarte. Sin ir más lejos,ayer la señora Pantoja hacía uso del que le correspondía a su novio, el señorMuñoz y no hay, a pesar de la cantidad de periodistas que la vigilan, ni unaimagen íntima. En el trabajo.. inténtalo, inténtalo.. y verás el"público" que se amontona a mirar y poco faltará si la foto de tuculo no acaba como logotipo de la empresa.
En la cárcel los gastos que haces los pagan los pagan loscontribuyentes, mientras que en el trabajo tienes que pagar todos losgastos que te cause el ir a trabajar y además te deducen impuestos conlos que pagan los gastos de los encarcelados.
En la cárcel,los carceleros suelen ser funcionarios más o menos amables que sabenque si no te tratan con corrección pueden acabar formándoles unexpediente, mientras que en el trabajo los jefes son.... jefes.
Enla cárcel pasas el tiempo mirando a través de los barrotes perosabiendo el tiempo que te queda para salir de allí, mientras que en eltrabajo te pasas el tiempo mirando el reloj pero nunca sabes cuanto tefaltará para poder marcharte de allí..
Cargadito de razón. Oiga, cargadito de razón.
Semana por la insumisión laboral. !Peluche en lucha!
Durante una reunión con sus ministros, el político Konrad Adenauer,primer canciller federal de la República Federal Alemana desde 1949hasta 1963, opinó sobre un tema de forma distinta a como lo había hechopoco antes.I
Indignado, uno de sus ministros se lo hizo notar, a lo que éste le respondió: "Me va a impedir usted ser más inteligente que ayer?"
Lomismo, lo mismo, lo mismo que le voy a decir yo a mi jefe cuando mepregunte si he terminado el informe que le prometí tener para hoy yque, por un cambio personal de opinión, todavía no he empezado.
¿Será capaz de montarme un número por ser hoy más inteligente que ayer?
Capítulo Octingentésimo cuadragésimo sexto: "No hay un solo rey que nodescienda de un esclavo, ni un esclavo que no haya tenido reyes en sufamilia." (Aristocles Kodros, -Platón-, 428 a.d.C. - 347 a.d.C.filósofo griego)
En1935, un desocupado señor de nombre John R. Stroop, se sacó de la mangaun curioso experimento que demostraba hasta que punto no tenemos elcontrol de nuestra mente ni tan siquiera cuando creemos que estamosprestando atención.
Esmuy fácil, se trata de leer en voz alta el color en el que estánescritas las palabras de la frase del dibujo que no son negras.
Bueno,pues ni una. No he dado ni una. Siempre he dicho el nombre del colorpero ni una sola vez lo que había que decir: el color.
Está claro: padezco el efecto "stroop" ¿Será causa de baja laboral aunque sólo sea transitoria? Voy a mirarlo rápidamente.
Capítulo Octingentésimo cuadragésimo quinto: "No creo que la amistadentre el hombre y el perro fuera duradera si la carne del perro fueracomestible. (Evelyn Waugh, 1903-1966, escritor inglés)
Alfombrilla terapéutica de "peluche promociones S.L." presentando su modelo especialmente indicada para las mañana de los lunes laborales.
Manual de uso:
1. Colocar la alfombrilla en una superficie seca, limpia y firme apartandoel ratón óptico si lo hubiera o lo hubiese (no incluido)
2. Seguir atentamente las instrucciones contenidas en el interior de la alfombrilla.
3. Repetir el paso 2 tantas veces como sea necesario
4.En caso de perder el conocimiento se recomienda hacer una pequeña pausaacompañada de ingestión masiva de analgésicos. Pasados algunosinstantes continuar con el tratamiento.
Lea atentamente el manual y guárdelo para futuras referencias.
Capítulo Octingentésimo cuadragésimotercero: "Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio"(Benjamin Franklin, científico, político y filósofo norteamericano)
Era la eterna pregunta que durante muchos, muchos, muchos años tuve que escuchar una y otra vez: ¿Y tú cuándo te casas?
Cuandoya creía que me había librado de la ella, en parte por cuestiones deedad (consideran que ya se me pasó el arroz) y en parte por loevidente de la situación (parece que llevar el mismo "amigo" adosadodurante más de veinte años presentándolo siempre como "mi pareja" haceque algunos especialmente "listos" hasta puedan sospechar que larelación fuera algo más que una "simple amistad") van los que mandan yno se les ocurre otra cosa que aprobar el matrimonio entre personas delmismo sexo. Y ya estamos otra vez con la cantinela: ¿y tú, cuándo te casas?
Lapregunta en cuestión era especialmente sangrante, por lo repetitiva, enbautizos, comuniones y navidades varias, aunque siempre tenía un puntoálgido: las bodas familiares. El sitio perfecto para que cualquierpariente -cercano, lejano o mediopensionista- te soltara aquello de ".. seguro que eres el siguiente ¿a que sí?"
Unacostumbre que no logré eliminar del todo pero que si pude reducir muchoen frecuencia cuando decidí pasar al ataque haciéndoles a ellos lamisma pregunta que se empeñaban en hacerme a mi aunque cambiando elsitio del interrogatorio. En vez de hacerla en las bodas, la hacía enlos funerales.
".. seguro que eres el siguiente ¿a que sí?".. Mano de santo.
Capítulo Octingentésimo cuadragésimosegundo: "Si quieres ver una especie en peligro de extinción, mírateal espejo" (John Young, 1930, científico estadounidense)
Unode los métodos conceptivos más curiosos (y hay unos cuantos raros,raros, raros) fue el que proponía Tito Lucrecio Caro, poeta y filósoforomano del siglo I a. de C., contemporáneo de Julio Cesar y Cicerón,que llegó a la conclusión de que la mejor manera de asegurar unembarazo consistía en hacer el amor a cuatro patas. Eso sí, con unacondición: que la mujer no se moviera.
El buen hombre después deestudiar a fondo el tema, comprobó que las personas que -presuntamente-más hacían el amor y menos se quedaban embarazadas, las prostitutas, semovían mucho durante su actividad laboral, cosa que, según el concluyó,era lo que precisamente les evitaba el embarazo.
Pues gracias asus acertados "pensamientos", aquí el amigo se labró una excelentereputación hasta llegar a ser ampliamente subvencionado por los señoresimportantes de la época que, cubriéndole todos sus gastos, no ledejaban hacer otra cosa que no fuera tener algún que otro pensamientooriginal. Y un servidor teniendo que trabajar para poder vivir. Luegohablan de justicia. Ya ves tú.
Y ya que estoy, y aprovechando que hoy la actividad laboral me va a impedir andar mucho por aquí, os dejo una web para que calculéis los biorritmos. Puestos a hablar de bobadas qué mejor..

Capítulo Octingentésimo cuadragésimoprimero: "100 millones de años para una montaña. equivalen a 1segundo de nuestra existencia, entonces.. la vida es un pedo de hormigaen el tiempo. Vive y no te la compliques. (Imagine xxl)
Hoy peluche práctico: encontrado un método "dulce" de romper conla pareja sin que las cosas se nos acaben escapando de las manos. Y loque es más importante: sin tener que dar la cara: los telegramas dechocolate. Empresas que se dedican a enviar el mensaje que el remitentedesee, escrito en cuadrados alternos de chocolate con leche y chocolateblanco.
¿Qué no se te ocurre nada?... otra vez peluche práctico: fraseshechas para decir las cosas sin necesidad de ser muy bruscos:
- Te mereces algo mejor.
- Lo mejor es dejarlo para no hacerte daño.
- Yo te quiero, pero de otra manera.
- Todo tiene un principio y un final.
- Creo que te conozco lo suficiente como para saber que no soy lo que buscas
- Hoy sé que me estoy equivocando, pero es algo que debo hacer.
- Seguro que te irá mucho mejor sin mí- Mejor que lo dejemos ahora que aún estamos a tiempo. Dentro de un año sería peor.
- Respira tranquilo, esto me duele más a mí que a ti.
- Tú necesitas a alguien que te quiera de verdad.
- Tengo la sensación de que nos estamos alejando.
- Creo que no estoy preparado para llevar una relación.
- Es que no tenemos la misma escala de valores.
- No quiero cerrar ninguna puerta, quizás en el futuro...
- Realmente me gustas mucho, pero estoy confundido.
- Hemos entrado en un circulo vicioso y necesito escapar.
- Será mejor que nos demos unos meses para respirar.
- Nos hemos conocido en un periodo muy complicado de mi vida...
- Ganaremos los dos. No me veo en el futuro contigo.
- La culpa no es de nadie, las cosas duran lo que duran.
- Una cosa está clara, no es culpa tuya, el problema soy yo.
- Ahora es diferente, ya no hay chispa entre nosotros.
- Necesito a alguien más maduro a mi lado.
- Necesito vivir nuevas experiencias y conocer a otras personas.
- Necesito un tiempo para reflexionar.
- Ya te avisé de que soy un espíritu libre.
- Creo que nuestra relación ha caído en la monotonía, ya no es como al principio.
- Eres maravilloso, sensible, simpático, gracioso, tienes conversación... pero necesito algo más en mi vida.
- No he estado con ningún chico mejor que tú, pero no eres lo que yo quiero.
- El sexo no es lo más importante.
- Seguro que dentro de unos meses me estaré tirando de los pelos, pero creo que lo mejor es dejarlo.
- Lo siento mucho, pero somos muy diferentes.
- Siempre podremos seguir compartiendo las mismas cosas.
- Ahora creo que es hora de que empiece a pensar un poco en mí.
- No estoy preparado para algo serio.
- Eres demasiado perfecto, no te encuentro ningún fallo, y eso me asusta.
- Las personas cambiamos...
- Necesito un cambio en mi vida.
- Es mejor que lo dejemos ahora, antes de que nos hagamos daño.
- Las cosas están yendo demasiado deprisa...
- Es que eres demasiado bueno conmigo.
- No podemos seguir engañándonos de esta manera.
- Sé que ahora te duele, pero en el futuro me lo agradecerás.
- Es todo tan bonito que me asusta.
- Lo nuestro está en punto muerto.
- Mejor que lo dejemos ahora que aún estamos a tiempo. Dentro de un año sería peor.
- Espero que seas feliz y encuentres a alguien mejor.
- Yo no sé querer por dos personas.- Sabes que lo nuestro es imposible.
- Somos dos polos opuestos, lo nuestro no nos lleva a ninguna parte.
- Creo que es hora de que nuestros caminos se separen.
- No te preocupes, siempre podremos seguir siendo amigos.
Todasse pueden usar de forma aleatoria y/o combinándolas entre ellas. Esosí, hay que tener en cuenta que las treinta palabras de chocolate son16 euros (más gastos de envío) y es verdad que se trata de no quedarmal, pero tampoco de arruinarse sólo para decirle que se vaya a tomarvientos ¿No?
Capítulo Octingentésimo cuadragésimo: "Oratio publicata, res liberaest": Lo publicado pertenece a todos". (Quintus Aurelius Symmachus,siglo IV, editor)
Apoyándome en los imprescindibles escritos del maestro Eduardo,(y espero que con su permiso) quiero aportar mi granito de arenareivindicando el plagio literario, o al menos uno de los plagiosliterarios que, a pesar de ser ampliamente extendido (cada vez menos,eso sí), más que un general rechazo si algún día es descubierto, loque acaba provocando es una sonrisa de ternura.
Revolviendo en unavieja biblioteca me he encontrado con unos cuantos manuales que enseñana escribir cartas de amor. Parece van incluidos en una de esascolecciones de tipo práctico, promocionadas por el technicolor de laspelículas americanas, que llevaban títulos reveladores: "Cómo ser una casada perfecta", "Cómo arreglar su aparato de radio" o, ya en el colmo de la sofisticación: "Conozca todos los secretos del matrimonio".
Todoslos manuales para las cartas de amor tienen portadas entrañablementecursis: la criada paseando al bebé de la señora del brazo de un apuestosoldadito, una jovencita rubia vestida de domingo junto a un joven depajarita negra, y, como no, el inevitable corazón rodeado por su orlade encaje rosa. Toda la imaginería destinada a convertir el amor en unaréplica exacta de un tarjeta postal.
De estos libros, desemejante imaginería, saldrían miles de plagios literarios en forma decartas de amor que se cruzaron con fervoroso entusiasmo miles deenamorados haciendo pasar como suyas letras, líneas, párrafos, y hastacartas de amor enteras.
No todo el mundo, yo el primero, estáes disposición de expresar correctamente los movimientos de su corazón,sobre todo cuando éstos aspiran a ser correspondidos, o pretendenencender a los de la pareja. Es natural y lógico. Bastante tenemos conintentar amar y ser amados, sólo faltaría que encima tuviéramos queaprender retórica.
Capítulo Octingentésimo trigésimoséptimo: "Igual imprudencia es hacer juicio de un libro por el título,que de un hombre por la cara". (Benito Jerónimo Feijoo, 1676-1764,filósofo español)
Tenía que acabar pasando. Tanto hemosdicho todos la frase de "esa mierda de internet", "esta mierda deconexión" que tenía que acabar pasando. Ya existe un rollo de papelhigiénico con buscador web. Nada mejor que Internet para hacer másamenas las visitas al retrete. Y si a uno le interesa lo que estáviendo en la pantalla del rollo se puede imprimir, (esta vez usandopapel del normal). Cada uno da a su culo lo que cree que se merece.
Yo,que he sido, soy y seré pobre y además ya con una edad difícil, empecélimpiándome con el rollo de la marca "El Elefante", un papel de colormarrón, (supongo que para disimilar), que venía envuelto con un medioplástico amarillo con un elefante rojo pintado, que, si no hubiera sidotan conocido, más de uno lo hubiera utilizado como papel de envolverregalos, aunque siempre venia bien para empezar a experimentar latelevisión en color pegándolo a la pantalla.
Pero quien lousó, además del color, recordará más "características", su dureza o su"impermeabilidad", que hacía qué, en cuanto se descuidaba uno, losdiferentes "líquidos" corrían por el papel, terminando la carrera manoso piernas abajo, toda una incomodidad. Y si además uno se encontrabaalgo "sensible" tras una diarrea, la capacidad sensorial del culo hacíaque te acordaras, y no muy respetuosamente, de la familia entera de losdueños de la marca. Los de ahora son otra historia, extras-suaves,absorbentes, con dos capas, resistentes y hasta precortados. Por cierto¿sólo me pasa a mi o el "precorte" es tan pequeño que en cada "uso" hayque gastar media docena?
Creo que me va a salir un post muylargo pero el tema es lo suficientemente delicado para dedicarletiempo, y hoy, en mitad de un "puente" que no ha sido, y sin tenerninguna prisa (ni nadie que nos la meta) es un buen día para divagarsobre tan importante tema.
Elegir un buen papel de culo no sepuede hacer a la ligera, hay que seleccionar entre un montón de marcasteniendo en cuenta que, a diferencia de otras compras vitales, aquí note van a dejar probar antes de elegir y tampoco van a aceptarte ladevolución en el caso de que no quedes satisfecho, (ni tan siquiera enel corteinglés te dejan devolver papel del culo usado aunque no estéssatisfecho con el resultado). Claro que siempre queda la opción de usarel retrete del hiper en modo "probador", pero nadie te asegura que hayaservicios públicos y de haberlos, nunca serán como los de casa. Porotro lado, no va a quedar muy bien visto presentarse en la caja parapagar y que el paquete de papel de culo esté empezado.
Siexisten muchas dudas, que siempre existen, lo mejor es que, cuandoestemos en el pasillo de los rollos y sin que nadie se dé cuenta,abramos un paquete de cada marca, (digo al menos uno; pero si somos muydesconfiados, debemos probar con más no sea cosa que solo el que estádelante sea el auténtico...) Después de comprobar la medida que figuraen el envoltorio (habrá que confiar un poco en los fabricantes, perosólo un poco, si dicen 74 metros, calculemos que tiene 51 más o menos),nos centraremos en desplegar dos o tres vueltas del rollo y, muylentamente, pasarlo por nuestra cara. Al fin y al cabo sí para la caraes suave seguro que para el culo también. Y no sirve sólo probarlo conlos dedos, que nuestro tacto, acostumbrado a tocar de todo, puedejugarnos malas pasadas.
Eso sí, la educación ante todo, por lotanto, una vez probados los distintos tipos de papel y luego de haberdado con el indicado para nuestro "cu.... tis", viene el trabajo deocultar evidencias. Siempre inadvertidamente esconderemos todos lospaquetes abiertos y pasarán del primero al último lugar. Escogemos elsegundo paquete que ahora habrá pasado a ser el primero y lointroducimos en el carrito. No hay que tomarse esto al pié de la letra,se puede uno llevar más de un paquete.
Es cierto que existenotros detalles más íntimos que también se deben de tomar en cuenta a lahora de decidirse. Por ejemplo: cuanta experiencia tiene la mano que vaa ejecutar el acto, el método de doblado o plegado de papel, de quelado está puesto el portarrollos, el tamaño del propio baño -que nospermitirá maniobrar mejor o peor-, la forma del asiento en el que se vaa desarrollar la acción...
Sonmuchos los parámetros que deberemos tener en cuenta aunque ninguno serátan determinante como el factor humano. Para un buen uso se requiere demucha muñeca y una habilidad inusual de la que no nos solemos darcuenta, es de esas pocas cosas que hacemos a diario (no todos, esverdad) donde no se puede explotar el sentido de la vista y en cambioes preponderante el del tacto. El del olfato sólo actuará de formaindirecta ya que, debido a los múltiples parámetros que pueden hacerlovariar, es poco fiable.
Y ya paro, que con tan apasionantetema me pongo, me pongo y nunca sé cuando acabar. Debería de aprenderun poco de algunos pueblos orientales. Mucho más serios para estascosas, ello ni tan siquiera saben lo que es el papel del culo. Unosgenios, eso es lo que son, unos genios afortunados que se evitan ladiscusión -casi diaria- que mantenemos el resto de la humanidad sobrequien ha acabado el rollo y no ha puesto otro. Y que siempre nos demoscuenta después.... Hasta el lunes.
Capítulo Octingentésimo trigésimo octavo: "La felicidad consiste entener buena salud y mala memoria" (Edwige Feuillère, 1907-1962, actrizfrancesa)
Despuésde tres meses de intenso romance vividos en un decorado perpetuamenteiluminado por la luna plateada y un fondo de música de violines, tanempalagoso como comprensible, dos amigos que se habían jurado amoreterno por siempre jamás, dicen que lo dejan.
A cualquiermentira maravillosa se impone siempre la realidad, y la realidad no esprecisamente diestra en maravillas. Alguien debería enseñarnos que elamor de película existe, sí, pero también deberían explicarnos deantemano qué ocurre cuando se apaga la luz plateada, desparece lapasión y la convivencia inicia sus destrozos. Y la convivencia, cuandose pone a destrozar, destroza a base de bien.
Y lo comprendo.Ver al hombre de tus sueños, hasta entonces el hombre más perfecto dela creación, quitarse los calcetines para cortarse las uñas de lospies, es un ataque de realidad que no todo el mundo es capaz desoportar.
Últimamente veo a mi alrededor tantos casos de relaciones fracasadas que empiezo a temer una epidemia. Hasta el viernes.
Capítulo Octingentésimo trigésimo séptimo: "Como todo el mundo sabe,los cantos de las sirenas atraen a los hombres para luego acabar conellos. Especialmente las sirenas de las fábricas. (Jaume Perich Escala,1940-1995, humorista español)
Hoy,que parece que voy a tener más trabajo que el veterinario de 101dálmatas en plena crisis de garrapatas, me vuelve a asaltar unpensamiento cíclico: cambiar de trabajo. El problema es que, después deestudiar mis posibilidades y viendo que soy más inútil que el peluquerode Aramis Fuster, solo me queda emprender el camino de los que nosirven para otra cosa: voy a ser crítico. Eso sí, dudo entre serlo demúsica o de cine. De ambas cosas entiendo muy poco con lo que soy unserio aspirante al puesto. Sólo tengo que fijarme en cómo lo hacen losgrandes maestros, casi todos funcionan de la misma manera.
Laprimera seña de identidad de un buen crítico que se precie de serlo essu "capacidad referencial", en otras palabras, la excelencia de unacrítica es directamente proporcional al número de referencias que sepuedan citar en ella. Y cuanto más raras mejor. Una buena relación deactores secundarios en películas turcas o algún título de caras b de ungrupo de rock de Colorado que cantan en japonés formado porcincuentones cuáqueros, puntúa doble.
A partir de aquí hay que"adjetivizar". Suena raro, lo sé, pero no es difícil, basta con agarrarla película, el grupo o el cantante en cuestión y agregarle "ano/ana"(con perdón) a cualquier cosa que se relacione con él; Si tachamos de"almodovariana" cualquier película donde salgan más de tres coloreschillones y una caja de zapatos de Chus Burés, ¿por qué no vamos ahablar de influencia "madonnianna" cuando comentemos el primer disco deesa nueva cuarentona teñida y operada que aúlla con gorro de militar?¡Si es la misma Madonna!
Siguiente paso: si la buena música oel buen cine deben ser algo abstracto, escribir sobre ellos tambiéntiene que serlo. El secreto está en escribir un mínimo de setentapalabras sin signos opresores de puntuación para que acabe por noentenderse absolutamente nada. Al fin y al cabo Camilo José Celaescribió "Cristo versus Arizona" sin utilizar un solo punto y le dieronel Nobel ¡Qué menos!
Nos quedan dos mandamientosimprescindibles en la carrera hacia la cumbre de "aprenda a ser críticoen diez sesiones"; Primero: no hace falta escuchar o ver lo que uno vaa comentar, basta con saber quien es el autor de la obra para que sepueda aceptar tigre de bengala como animal de compañía, Para eso elcrítico siempre sabe más. Para eso es el crítico.
Y segundo ymás importante: todo lo que vende es malo, la gente es tonta y sólo yoy los diez amigos más que hemos comprado la maqueta de Matsuzaki Maya ohemos visto la última de Hou Hsiao-Hsien en versión original china consubtítulos en arameo, tenemos algún atisbo de inteligencia y podemoscomprender el mensaje que encierra.
Desde luego si decido dar el salto tengo un futuro de lo más brillante.
Capítulo Octingentésimo trigésimo sexto: "Yo me he construido mipropio mundo, y es mucho mejor que el que nunca haya visto" (LouiseNevelson, 1900-1988, escultor estadounidense)
Discutían en laedad media sobre el sexo de los ángeles. Discuten ahora sobre labiología moral del óvulo fecundado, la legalidad de las grúamunicipales, el desempate a penalties en la final de la UEFA o sobre sicompensa o no el coche eléctrico.No cabe duda de que tantrascendentales y perversas cuestiones están perfectamente integradasen el espíritu escolástico del ser humano.
Lo que seguro no imaginaronnunca los romanos, los griegos o cualquier súbdito con aspiraciones afilósofo medieval, es que a nosotros nos tocaría dilucidar lainterrogante definitiva de la cultura musical en occidente: ¿Quiénselecciona la música ambiental que suena en los sitios a los que suenamúsica ambiental? ¿Cuáles son los criterios que siguen para ponerla? ¿Qué rama de la F.P. y/o carrera universitaria se dedica a enseñar tanoscuro y misterioso trabajo? Y, sobre todo: ¿estará bien pagado?
Desdeaquella vez que me enteré que los cocineros tenían que llevar el gorroobligatoriamente para evitar que pudieran caer sus pelos en la comida,y me pasé tres días intentando saber si esa obligación la tenían quecumplir también los cocineros calvos, no había sentido yo tanta ansiade conocer una respuesta.
Los fines de semana es lo que tienen, uno sepone a pensar y claro…
Capítulo Octingentésimo trigésimo quinto: "Un comité es una forma devida con seis o más piernas y sin ningún cerebro" (Robert Heinlein,1907-1988, escritor estadounidense)
Muchoparece haber cambiado la universidad desde que yo "estudiaba" en ella.La escasez de medios que algunos padecimos hacía que ni tan siquierahubiera carteles que nos indicaran el camino del aula que noscorrespondía, algo que solía tener un lastimoso resultado: al noencontrar la clase, y con todo el dolor de nuestro corazón, teníamosque pasar las siguientes horas jugando al mus, cinquillo, sieteymedia y algún que otro chinchón, en el bar.
Digoque mucho tiene que haber cambiado cuando ahora destinan fondos aestudios de lo más interesantes. Resulta que la Universidad de Valenciaha realizado uno para probar, de forma estadística, que los hombres másatractivos son los mejores sementales.
Para llegar a estaconclusión, esos becarios con dinero hasta para encontrar el camino desu clase, se dedicaron a analizar el semen de sesenta y seis varonesclasificando el mismo en tres categorías según su calidad: bueno,regular y malo. Una calidad que resultó ser, en la mayoría de loscasos, inversamente proporcional a la cantidad. A mayor cantidad desemen, menor calidad del mismo.
A estos varones se les hizo,además, fotografías frontales y laterales de sus rostros. Partiendo deesas fotografías, un grupo de mujeres valoró el atractivo de cada unode ellos eligiendo, sólo por los rasgos faciales del retrato, a losvarones que ellas consideraban más apropiados para una posiblereproducción.. que curiosamente coincidieron con aquellos queexpulsaban menos semen en cada eyaculación.. pero de mucha mejorcalidad.
Suele pasar con casi todo. Lo pequeño suele ser muchomejor.. y dar mucho más juego. Luego nos dirán que el tamaño noimporta.. ya. Hasta el lunes.
Capítulo Octingentésimo trigésimo cuarto: "Para escribir un buen librono considero imprescindible conocer París ni haber leído el Quijote.Cervantes cuando lo escribió, aun no lo había leído." (Miguel Delibes.1920, escritor español)
Dicenlas estadísticas que el número total de libros vendidos durante 2004 enEspaña fue de 237.067.206, con un precio medio de 12,16 euros. Muchosme parecen a mí. Claro que quizá esté partiendo de un supuesto erróneo:pensar que la gente se compra los libros para leerlos, obviando susotros muchos -y muy prácticos- usos.
Una vez una atrevida señora le preguntó a Mark Twain: -"Señor Twain, ¿es conveniente tener muchos libros en casa?"
A lo que el escritor sin perder la compostura ante una pregunta tan absurda le respondió:-"Sí, señora, ya lo creo. Para mí, es indispensable. Cuando un mueble cojea, pongo unlibro debajo. Si me enfado con mi perro, le tiro un libro a la cabeza.¡Y suerte que soy alto! Porque si fuese bajito, necesitaría poner unlibro sobre la silla cada vez que me siento a la mesa"
Yadecía un escritor americano que podía medirse la cultura de un pueblopor el grosor del polvo de los lomos de los libros de una bibliotecapública. Nunca por el número de ejemplares que contuviera.
Capítulo Octingentésimo trigésimo tercero: El hombre es un animaldoméstico al que, si se le sabe amaestrar con suavidad y con firmeza,se le puede enseñar a hacer casi todo. (Jilly Cooper, 1937, escritoringlés)
Taly como se están poniendo los telediarios (que más que informativosparecen películas gore) y teniendo en cuenta que, por cuestioneshorarias, suelo verlos mientras trasteo con la comida en la televisiónde la cocina, creo que he encontrado el artículo perfecto paraacompañar tan agradables minutos.
Incluyecinco cuchillos de diferentes tamaños y para diferentes usos. Ademásestá disponible en rojo, negro y plateado. Eso sí, vale un poco caro.Pero teniendo en cuenta que en un momento dado bien te pueden valer deterapia sustitutiva (meter el cuchillo de pelar las patatas en suagujero pensando en alguien tiene que relajar a la fuerza...) tampocoparece que sea un problema los 90 euros que cuesta. ¿Verdad?
Capítulo Octingentésimo trigésimo segundo: "La peor verdad sólo cuestaun gran disgusto. La mejor mentira cuesta muchos disgustos pequeños yal final, un disgusto grande". (Jacinto Benavente,1866-1954, dramaturgoespañol)
Empatizar es ser capaz de ponerse en el lugar del otroy sentir lo que está sintiendo, o percibir lo que se está deseando enese momento. Es olvidarte de ti, de lo que tú harías o sentirías en esaocasión. Es entender que tu pareja (la habitual o la de ocasión) tienerazones para sentirse así, aunque tú no las compartas o a ti te parezcaque la solución es otra.
Por eso, hay ciertas frases (heencontrado algunas de ellas buceando por ahí), que, por más asumido quetengamos aquello de "el tamaño no importa", nunca se deberán decirdelante de un hombre desnudo:
1- Me he fumado cigarros más gruesos que eso...
2- ¿Y si mejor nos hacemos sólo unos mimitos?
3- ¿Sabías que ahora se puede mejorar con cirugía?
4- ¡Ay, qué mono! ¡Parece un muñequito en miniatura!
5- ¿Se te quedó así por alguna enfermedad, o ha sido así siempre?
6- ¿Me dejas que le pinte una carita?
7- ¡ Y eso que tienes los pies enormes...!
8- Bueeeenoooo ... a ver que podemos hacer...
9- ¿Nunca intentaste algún tratamiento? Mira que la medicina ha avanzado mucho...
10- Ayyy...¡me acaba de entrar un terrible dolor de cabeza!
11- ¡¡¡No lo puedo creer!!! (Grandes carcajadas mientras señalas con el dedo)
12- ¿En serio quieres que te diga la verdad?
13- Qué amor...trajiste una varita de incienso...
14- Ahora entiendo por qué necesitas tener un coche tan caro.
15- A lo mejor, si lo regamos, crece...
16- ¿Por qué dios me ha castigado contigo?
17- Bueno... al menos no me va a llevar mucho tiempo.
18- Nunca antes había visto nada igual... ¡¡menos mal!!
19- Pero... igual funciona, ¿¿no??
20- ¡Pobrecito!
21- A lo mejor con luz natural parece más grande...
22 - ¿Tanto frío tienes?
23- ¿Será una ilusión óptica.. no?
24- Menos mal que tienes otros talentos...
25- ¿Siempre fuiste así...?
26- No quisiera estar en tu lugar...
27- Buenooooo.. ya que estamos
28- ¿Y si mejor pasamos directamente a los cigarrillos?
Ya sé que todos los que leen esto podían ser perfectamente los protagonistas de aquel chiste que decía "
- ¿Sabes lo que le dicen las mujeres a los hombres que tienen el pene grande? - No. Pues yo sí"... pero tampoco es cuestión de ser crueles con los menos favorecidos por la naturaleza. ¿Verdad?
... oscar honoríficoTodos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"Capítulo Octingentésimo trigésimo primero: Con el puño cerrado no sepuede dar un apretón de manos." (Indira Gandhi 1917-1984 políticaindia)
Venga, voy a intentar equilibrar mi misoginia militantede los últimos post. Lo reconozco, también los hombres tienen unmontón de pequeños fallos de fábrica o vicios propios -que noexclusivos- de su sexo. Aunque hay que reconocer que la lista siempresería más corta que si se refiriera a las mujeres. Creo.
Porejemplo, un tío es por naturaleza lo que se denomina "un-ser-guarro".En general tardan varios días en cambiarse de calcetines, se sacan losmocos en los semáforos, no se cortan los pelillos de la nariz, sueltansus "efluvios" en los ascensores, llevan tres días la misma camiseta,se creen que la pasta de dientes no es más que una forma de sacarle la"idem", y piensan que echar barriga y presumir del dinero que lecuesta, es todo un símbolo de masculinidad. Claro que parte de culpa delo último lo tienen ellas empeñadas en decirles aquello de "loimportante está en el interior."
La lista podría seguir, yllegaría a ser interminable: que si les miran el culo a todas, que siel fútbol es su segundo gran amor, (detrás del coche), que si quierensexo a todas horas y en cualquier parte, que si siempre son mejores lasmujeres de los demás que la propia.
Pero quizá el "vicio" másextendido del hombre sea su absoluta candidez ante cualquier mujer, unrasgo inherente al sexo masculino del que ellas nunca pierden laoportunidad de aprovecharse, y que se empieza a manifestar ya con elnacimiento. ¿Ejemplos?.. bueno, aquel niño de cuatro años que lepregunta a su abuelo:
- Abuelito, ¿mi amiga Susanita puede quedarse embarazada?
- ¡Juanito! ¿Cuantos años tiene Susanita?
- Como yo, cuatro.
- No, Juanito, tu amiga no puede quedarse embarazada.
- ¡Será guarra la tía! Con el cuento del aborto me hizo vender el triciclo.
Y es sólo el comienzo de lo que les espera....