Capítulo Septingentésimo octogésimonoveno: "El trabajo endulza en todo momento la existencia, pero no atodos les gustan los dulces." (Richard Hugo.1923-1982, escritornorteamericano)
Con el mucho sueño puesto, muy puesto, después de inaugurar anoche por chueca lasemana del orgullo me sigue rondando por la cabeza la misma pregunta, una yotra vez, una y otra y otra vez: ¿pero qué les dan de comer a los señores deahora para estar así..? Ayyyyy, si con tanto giro de cabeza, tío va, tío viene,parecía mismamente la niña protagonista del exorcista. ¡Tantos hombres y tan poco tiempo!
Y ya. Hoy es mi último día antes de empezar con la primera tanda deunas merecidas vacaciones. Serán, por no perder la costumbre, tipocerdo: comer, dormir y retozar.
Por cierto, cada vez en máscomplicado planificar las vacaciones para arañar días al calendario.Encajar las fechas para que las fiestas del verano coincidan con losperiodos de trabajo, evitando que los fines de semana entren en elcomputo, cada vez se está poniendo más complicado. Como esto siga asíva a resultar que "no trabajar", va a acabar costando trabajo. El colmo.
Vuelvo el 10 de julio, lunes. A la fuerza ahorcan.
Capítulo Septingentésimo octogésimo octavo: "Hay gente que cree queel fútbol es un asunto de vida o muerte…, pero puedo asegurarles que esmucho más serio que eso (Bill Shankly 1913 -1981 entrenador inglés delLiverpool)
Hetty Green nació un 21 de noviembre de 1835 en Massachussets (allá por los EE.UU.) en el seno de una familia muy rica.
Alcumplir los treinta años heredó de su padre y de una tía más de 10millones de dólares. A partir de entonces, se dedicó a invertirmeticulosamente su dinero y, al mismo tiempo, evitaba gastar"innecesariamente" en las cosas superfluas. Por ejemplo en la comida:hasta que su cuenta bancaria no pasó de los cuarenta millones dedólares (de entonces) su dieta consistió únicamente en un plato de puréde avena fría porque pensaba que calentarlo conllevaba un innecesariogasto. Y por lo tanto perfectamente evitable.
Su "ahorro" llegóhasta tal punto que a su hijo le tuvieron que amputar una pierna porculpa del tiempo que Hetty perdió en encontrar algún hospital en el quele que le atendiera gratuitamente. Cuando murió, el 3 de julio de 1916en Nueva York, su fortuna rondaba los 100 millones de dólares de laépoca.
Y yo aquí, con tantas ideas para "invertir" y tan poco dinero para hacerlo. Dios da pan a quien no tiene dientes.
Capítulo Septingentésimo octogésimoséptimo: "Para conseguir una buena biblioteca particular se necesitandos cosas: un amplio círculo de amigos y una mala memoria." (GeorgThomalia, 1915, actor austriaco)
Por aquello de que todos queremos lo que no tenemos, siempre he sentido envidia, por su fuerza de voluntad, del pobre coyote.Era mi ídolo. Desde que alcanza mi memoria -y ya es un tiempecito- andael hombre corre que te corre, capítulo tras capítulo, persiguiendo alsádico del correcaminos sin arrojar la toalla.
Y ahí sigue. Sin embargo creo que voy a cambiar de héroe. Diego de Hervás, un personaje de una novela de Potocki,se dedicó a escribir una obra que reflejara todo el saber de su época,100 tomos en 27 años, pero cuando estaba a punto de acabarlos resultaque van las ratas y se los comen. Los cien. Inasequible al desaliento,volvió a escribirlos y cuando los llevó a que se lo editaran nadie selo publicó porqué la obra era demasiado larga.
Y luego hablan de la moral del Alcoyano....
Capítulo Septingentésimo octogésimo séptimo: "La poesía es elsentimiento que le sobra al corazón y te sale por la mano".(CarmenConde, 1907-1996, poeta y novelista española)
Pongámonos nostálgicos. Tampoco mucho. Diez años (si veinteañosnoes nada.. diez serán menos ¿no?)
Año 1996, la gran explosión de la telefonía móvil. Tres opciones para apuntarse: MoviLine -analógico-, Movistar y Airtel -digitales-.Unos precios de escándalo (y nunca mejor dicho)
*
peseta: antigua moneda que fue de curso legal en España hasta hace unos años. Unas 166 de ellas equivalían a un euro. Por si acaso.
Y unos modelos con los últimos avances tecnológicos:
Analógicos:
Digitales:
Ah!Cómo hemos cambiado, qué lejos ha quedado aquella amistad. Así como elviento lo abandona todo al paso, así con el tiempo todo es abandonado. Tachín...
Capítulo Septingentésimo octogésimo quinto: "Desventurado el hombreque no tiene quien le amoneste cuando tiene necesidad de ello". (JuanLuis Vives, 1492-1540, humanista y filósofo español)
Viernes. Para que veáis que por aquí nos acordamos de todos va un post dedicado a aquellos (haberlos haylos) que después de la abstinencia semanal tampoco lo consigan este fin de semana.
El post es cortito pero muy practico. Está sacado de una tratado medieval ("El Libro de los Exemplos"o algo así)" y propone, para combatir la lujuria, introducir el dedo enagua hirviendo o retozar desnudo en un campo de ortigas. A elección decada cual.
Y sí, supongo yo que en casos extremos se puedenseguir ambos tratamientos aunque (y debido a los efectos secundariosque cada uno puede presentar individualmente) no parece muyrecomendable simultanearlos.
Hasta el lunes.
Capítulo Septingentésimo octogésimo cuarto: A los picapedreros,cuando les condenan a trabajos forzados, les obligan a escribirpoesías. (Jaume Perich Escala, 1940-1995, humorista español)
Dicenlas estadísticas que sólo un 3,5 % de las personas nunca se ha metidoel dedo en la nariz para sacarse un moco. Nos lo creeremos. Gente rara(y mentirosa) hay en todas partes.
La cosa está perfectamenteestudiada: nos hurgamos la nariz unas cuatro veces al día, aunque esosí, por distintas causas. La más frecuente, sin duda, la de sacarseese moco seco que tanto molesta, pero hay hasta quien se hurga porenfermedad (con nombre y todo: rinotilexomanía) y hay hasta quiencontesta que se mete el dedo en la nariz para excitarse sexualmente.Tampoco extraña tanto, cosas más raras que meterse un dedo por algúnagujero para "excitarse", se han visto.
Y estaba yo extasiadomirando semejantes datos cuando me ha asaltado una terrible duda/preocupación: ¿habrá algún apartado en tan completo informe quedetalle con más o menos precisión, que hacemos con el "botín" despuésde capturarlo? Son muchos miles de toneladas de mocos sueltos cadaminuto (resecos o líquidos, que de todo hay) como para no preocuparsepor el tema.
Pues lo hay. Según el estudio un 28,6 % confiesaque los arroja al suelo y sólo un 7,6 % reconoce que los pega en lo quetenga más a mano. Nos lo creeremos, aunque basta mirar debajo decualquier silla para comprobar -de primera mano- que, otra vez, genterara (y mentirosa) hay en todas partes.
Pero lo que más me hallamado la atención es el tanto por ciento de entrevistados que dicenponer en práctica la más limpia y ecológica solución cuando se tienenque deshacer de la mercancía nasal: un indiscreto 8% confiesa que noduda en comérsela. Por cierto, que sobre este particular el estudioaclara que, desde el punto de vista del gourmet, los mocos son toda unadelicatessen, muy sabrosos, con un toque ligeramente salado y muy ricosen sodio y potasio.
Y no hagáis ascos ni os pongáisescrupulosos, que tire la primera piedra el que, aunque fuera de niño,no se ha comido sus mocos. (Y ya sólo para mentes abiertas, el chistede siempre en estos casos: dos en el parque besándose a tornilloapasionadamente. Uno le dice a otro: creo que me has pasado el chicle,a lo que el otro le contesta: No cariño, es que tengo catarro).
Capítulo Septingentésimo octogésimo tercero: "Móvil: una de laspocas cosas que los hombres se enorgullecen de tener pequeño" (MarianoP. 43 años, comercial)
Lo aprendimos en el colegio: losgentilicios indicaban la población o parte de donde alguien eranatural. Cuando yo estudiaba (supongo que ahora semejantes cosas ya novienen en los libros) existían más de treinta sufijos que, agregados alnombre geográfico, formaban aquellos. Aunque la cosa tenía su truco yaque la aplicación de uno u otro sufijo no estaba sujeta a reglasprecisas; su uso se atenía, para desesperación de casi todos nosotros,a la tradición y a la costumbre de cada lugar.
Vamos que ningunode los habitantes de los tres pueblos de España llamados Cabra (enCórdoba, Tarragona y Jaén) resultaban ser, como en buena lógicahubieran debido ser, unos cabrones, sino que por una mera cuestión deno molestar a la minoría de habitantes de esos pueblos, nos teníamosque jorobar la inmensa mayoría (el gentilicio de Cabra y el deCalatayud llevaban siempre todas las papeletas para salir en elexamen).aprendiéndonos de memoria que los del pueblo de Córdoba erancabreños (o si querías sacar nota: egabrenses), los de la Cabra deTarragona cabrenses y los de la Cabra de Jaén respondían al gentiliciode cabrileños.
Una más de las muchas cosas inútiles que noshacían aprender ya que, aparte de poder consultar en cualquier momentolos apéndices del Casares, sin mayor gasto verbal y con la simple ayudade la preposición "de" todo hubiera resultado mucho más sencillo. Valgael ejemplo, ¿no suena mucho mejor decir que alguien es "de Calatayud"en vez de llamarle bilbilitano"?
Además, y por muchos treintasufijos que existan, ¿cuál habría que ponerle a los de Tinieblas enBurgos, Roturas en Cáceres, a los de Cabezón en Asturias, Calabazas enValladolid o a los habitantes del melancólico Adiós también en esaprovincia?
¿Y a aquellos con un pueblo de nombre algo animal -ysu correspondiente y animal gentilicio- como Lagartos en Palencia, LosLobos en Almería, Pardal en Albacete o Los Galápagos en Guadalajara,
¿Ycuál será el nombre que lleven las de Puercas en Zamora, Las Gallinasen Valladolid, Cazurras (también en Zamora), Amarguilla en Almería oLas Tiñosillas en Ciudad Real?
¿Cómo soportarán su gentiliciolos agnósticos que nazcan en Fraile (Jaén) o las que lo hagan en Casade las Beatas (Albacete). ¿Y los lisiados de Los Cojos en Valencia, lospoco afortunados físicamente que lo hagan en Malcocinado (Badajoz) olos "cortitos" que nazcan en Los Zotes (León)?
Y a lo mejor lohe soñado, (no lo encuentro por ninguna parte aunque sería lógico quele hubieran cambiado el nombre), pero recuerdo haber pasado de niñopor un pueblo andaluz que se llamaba Asquerosa.
Capítulo Septingentésimo octogésimo segundo: "El sexo fuerte esgeneralmente el sexo débil debido a la debilidad que siente el sexofuerte por el sexo débil". (Platón, 427-347 a. C. filósofo griego).
Algunas ideas preconcebidas que (muchos) hombres tienen de (algunas) mujeres ( y viceversa):
- La mujer necesita sentimientos para hacer el amor. El hombre no. - El hombre necesita hacer el amor muy a menudo, la mujer puede prescindir fácilmente del sexo.
- El hombre se siente excitado por los "detalles", la mujer por el "conjunto".
- Al hombre sólo le gustan que le acaricien sus genitales; a la mujer todas las caricias.
- Los hombres prefieren las palabras bastas durante el acto sexual; las mujeres las tiernas.
- La mujer tiene orgasmos ilimitados, el hombre no.
- El hombre se cansa mucho más rápidamente de su pareja que la mujer.- El hombre es, biológicamente, más polígamo que la mujer.
- Los hombres se excitan con la pornografía, las mujeres no
- Las mujeres fantasean con la violación, los hombres con los tríos.
-La mujeres matan por ir de dos en dos al retrete, los hombres siguen unritual que pocas veces se rompe: el primero en llegar se irá alurinario que esté más lejos de la puerta, el segundo al que está máslejos del primero y el tercero se va a la cabina y dejará libre el delmedio.
De todas ellas sólo una es completamente cierta.
Capítulo Septingentésimo octogésimo primero: "La vida es unaenfermedad de transmisión sexual" (Arturo Graf, 1848 - 1913, poetaitaliano)
Lo dicen todos los tratados de protocolo, buenas maneras y urbanidades varias: "Losmodales en la mesa juegan un importante papel a la hora de hacernos unaidea sobre la educación de las personas y a la hora de causar una buenaimpresión en una comida. Tener buenos modales en la mesa es unagarantía para el éxito, tanto en nuestras relaciones personales como enlos negocios".
El alcalde de un pueblo tiene una reunión muy importante, a la que hade llevar a su mujer, una señora poco acostumbrada a las ceremonias. Élle advierte:
- Pórtate correctamente; pero si no puedes por lo menos disimula.
- No te preocupes, me voy a comportar muy bien.
Cuando están en medio de la reunión la mujer empieza a rascarse la cabeza como una descosida. Su marido le dice
:- Pero mujer, disimula un poco.
- Si lo estoy haciendo. Lo que me pica es el culo.
Discreción es saber disimular lo que no se puede remediar ... que dicen en mi pueblo. Teneis que comprenderme, es lunes.
Capítulo Septingentésimo octogésimo: "El amor no es nada más que elesfuerzo que cada uno debe seguir realizando para contentarse con unasola mujer" Paul Gèraldy 1885-1983, dramaturgo francés)
Sidespués de seguir -siempre bajo supervisión médica- todos los consejospara adelgazar (planificar de antemano lo que se va a comer, ir acomprar con una lista cerrada, beber entre 1,5 y 2 litros de agua aldía, hacer cinco comidas al día, prepararlas cuando no se tiene hambre,no picar entre horas, establecer un horario fijo para las comidas,comer de forma variada y equilibrada evitar los fritos y rebozados,utilizar condimentos, comer sentado y sin prisas, intentando que sea enel mismo sitio siempre, utilizar platos pequeños, comer a pequeñosbocados, masticar lentamente, no realizar otras tareas a la vez que secome practicar ejercicio físico cómodo, variable y personalizado,pesarse cada 7-15 días -y no cada día-, saber que será para toda lavida..) y aún así no consigues adelgazar...... prueba el método "Ghandi", que en 1920 y en una carta a la Young India describía su dieta diaria:
- Ocho tolas de trigo germinado.
- Ocho tolas de hojas verdes machacadas.
- Ocho tolas de almendras dulces hechas puré.
- Seis limones amargos.
- Dos onzas de miel.
(La tola se basaba en el peso de la antigua rupia: 11 gramos).
Sufigura es el mejor reclamo... para comprender que nada mejor que seguirrigurosamente los consejos del principio y pasar de dietas milagrosas.Hasta el lunes.
Capítulo Septingentésimo septuagésimo noveno: "El sexo es una delas 9 razones para reencarnarse. Las otras 8 son irrelevantes". (HenryMiller, 1891-1980, escritor estadounidense)
Cuando yo era más joven lo tenía claro, mi hombre ideal debería de tener -mínimo- el sentido del humor de Woody Allen, la voz coloreada de oscuro de Constantino Romero, el matiz susurrante de Robert de Niro, la prosa de Flaubert, el magnetismo volcánico de Marlon Brando, las cejas enarcadas de Sean Connery, el labio partido de Bogart, la encantadora placidez de Cary Grant, la ironía desdeñosa de Mitchum, la dureza sobria y asumida de Clint Eastwood, el canalleo profesional de Jack Nicholson, la descarada chulería de Paul Newman, la mirada transparente de Montgomery Clift, el ceño atormentado de Jeremy Irons, los pómulos afilados de Willem Dafoe, los labios carnosos de Mick Jagger, las delicadas manos de Dirk Bogarde, la elegancia gestual de James Dean, la nariz griega de Mastroianni, la mandíbula de Pierce Brosnan, los anchos hombros de Gregory Peck, el estudiado desaliño de Damon Albarn, la cuenta corriente de Donald Trump y el aparato genital de Rocco Siffreddi.
Ahora -que soy menos joven- la realidad es que mi hombreno tiene ninguna de esas cosas (bueno.. casi ninguna) pero lo máscurioso es que tampoco le hace falta ninguna de llas para ser mi hombre.. mi hombre ideal. Misterios de la naturaleza oiga.
Anday que no me he puesto yo pasteloso hoy. Pobre páncreas, debe andarsegregando insulina como un descosido para metabolizar tal subidón deazúcar.
Capítulo Septingentésimo septuagésimo octavo: "La mayoría pedimosconsejos cuando sabemos la respuesta, pero queremos que nos den otra." (Harry S. Truman, 1884-1972, empleado de banca, agricultor y 33ºpresidente de los EE.UU de América)
Al final la verdadtriunfa. Resulta que mis habituales problemas para venir al trabajo (a"trabajar" ya uno ni se lo plantea) no estaban causados por ser unholgazán redomado y un vago sin remedio, no. Es que soy clinómano.
Despuésde los correspondientes estudios clínicos, innumerables pruebas delaboratorio, búsqueda de posibles antecedentes y un detalladodiagnostico diferencial con otras enfermedades que un servidor podíapadecer y que se fueron descartando (entre ellas lakirstakosteoepsomanía, - tendencia a retorcerse constantemente elbigote-, la ganomanía, -obsesión por contraer matrimonio- o laginecomanía, -deseo sexual insaciable por una mujer-) el diagnosticoparece claro: soy clinómano, una enfermedad crónica caracterizada porun solo síntoma: la inclinación o afición exagerada a permanecer en la cama o en decúbito horizontal.
Ahoraa ser bueno y a cumplir escrupulosamente el correspondiente tratamientoque, como en todas las manías, será largo, muy largo, y con unaevolución lenta, muy lenta. Con un poco de suerte hasta la jubilación.
Capítulo Septingentésimo septuagésimo séptimo: "Los tacones altosfueron inventados por una mujer a la que siempre besaban en la frente"(Marcel Achard,1899-1974, autor teatral francés)
Martes ytrece. Naturalmente nadie es supersticioso pero (y seguro que por unamera casualidad) el número de bodas que se celebran en los días 13 esun 60% inferior al de los otros días del mes. Y si además ese día caeen martes, como hoy, el porcentaje se eleva a un 85%.Claro que en todaspartes cuecen habas:
. En Polonia trae mala suerte:
-ver a un deshollinador. Si ocurre hay que agarrarse un botón hastaencontrar tres señoras con gafas o a una monja para anularla.
- regalar zapatos o relojes a la pareja.
- volver a casa cuando se ha olvidado algo.
. En Rusia trae mala suerte:
- cruzarse con gatos negros.- sentarse en la esquina de los bancos si están solteros.
-derramar sal (equivale a problemas en la pareja).- que se cuele unpájaro por la ventana (augurio de malas noticias).- adelantar lacelebración del cumpleaños.
Pero a los rusos les traerá buena suerte encontrarse con un cortejo funerario.
. En China trae mala suerte:
-cortarse el pelo, perder sangre o usar cuchillos o tijeras cuchillos en los días durante los cuales se celebra el año nuevo.
Sin embargo se vuelven locos por los números de teléfono que contengan el número ocho, todo un augurio de buena suerte.
. En los EE.UU. trae mala suerte:
-dejar zapatos o sombreros sobre la cama: presagia la muerte de unfamiliar.- avistar un coche fúnebre. Si ocurre se debe contener larespiración a la vez que se cierran los ojos.
Sin embargo trae buena suerte llevar una pata de conejo como amuleto o poner un penique en los zapatos el día de Año Nuevo .
. En Filipinas trae mala suerte:
- regalar calcetines o zapatos atraerá la mala suerte a quien los recibe
-los bebés no deben salir del hogar antes de haber cumplido un año puesde otra manera no estarán a salvo del ataque de los espíritusdemoníacos.
. En Holanda:
- está muy extendida la costumbre de tocar madera pero en el caso holandés debe ser natural y no manipulada.
. En Inglaterra:
- mal agüero se produce si el día 13 coincide con viernes (algo que es válido para todo el ámbito anglosajón).
-un actor nunca mencionará la palabra "MacBeth" ya que está malditadentro de la dramaturgia. A los actores nunca se les desea suerte antesde la función sino un "rómpete una pierna"
Sin embargo cruzarse con un gato negro es positivo.
. En Madagascar trae mala suerte:
- cortarse las uñas antes de dormir- mentir: a los niños se les educa ano mentir arguyendo que por cada mentira que digan nacerá una serpiente.
. En Ecuador traerá mala suerte:
- dejar el bolso sobre la mesa (habrá pérdidas de dinero)
Sinembargo dejar escobas invertidas detrás de las puertas ahuyentará a lasvisitas y barrer las pies de una muchacha joven provocará su matriminiocon un viejo adinerado.
. En Perú traerá mala suerte:
- cruzarse con una mujer menstruante (cortará la mayonesa y empañará los espejos)
Para alejar el mal de ojo de los bebes se les se ata una peonza pequeñacon un lazo rojo. Y a la hora de colocar la cama en el dormitorio, lospies nunca deben estar en dirección a la puerta.
Y ya que hoy es la selectividad en algunos sitios, un truco de los estudiantes de Taiwan: sólo se aprueba un examen si antes se ha comido chimaki, un dulce típico envuelto en hojas de bambú.
Niel Vaticano se libra, el amarillo (no el color oro muy apreciado) fueel único color excluido de la liturgia católica por el papa InocencioIII, y yo, que aunque no soy supersticioso respeto las enseñanzas demis mayores, hoy, martes y trece no pienso ni casarme ni embarcarme. Ymañana, tampoco.
Capítulo Septingentésimo septuagésimo sexto: "Cuando nos peguen unapatada en los huevos, es mejor ofrecer la otra mejilla, porque sirepiten en el mismo lugar, vamos listos". (Jaume Perich Escala,1940-1995, humorista español)
Aunque soy maniáticamente puntual intento comprender a aquellos que no tienen semejante "manía". Al fin y al cabo si lo normal es lo que ocurre más veces, el raro soy yo.
Sinembargo hay ocasiones -y este fin de semana ha sido una de ellas- enque a uno le hubiera gustado pertenecer alguno de los pocos pueblosque a lo largo de la historia fueron capaces de acabar con tanextendida práctica.
Creo que ya lo conté una vez, pero la"idea" merece ser recordada. Los galos tenían una costumbre un tanto"extrema" -pero terriblemente efectiva- para evitar los retrasos. Enlas grandes asambleas de representantes empleaban una convincentefórmula para que todos estuvieran en su sitio y a su hora y queconsistía en matar, sin excepción, al último que llegaba.
Quizá una medida un tanto radical, pero hay que reconocer que desde luego muy, pero que muy, efectiva.
Capítulo Septingentésimo septuagésimo quinto: No sólo es ciega lafortuna, sino que frecuentemente vuelve ciegos a los que abraza"(Cicerón, 106-43 a. C., político romano)
Alguien que me soportamuy pacientemente cada día (y que entra de puntillas por aquí aunque nolo reconozca) anda preocupada, más ahora que se acerca el verano, portener el culo gordo. No merece la pena darle más vueltas: un culo demujer, para ser un culo de verdad tienen que ser abundante. Lo demásson modas pasajeras en las que unas veces se realza y otras veces sedisimula. Modas al fin y al cabo.
Los griegos veneraban tanto un buen tamaño de culo que siempre representaban a su diosa de la belleza, Afrodita de espaldas, descorriéndose la túnica para mostrarlo. En la época de Napoleón, la moda "imperio"resaltaba los pechos pronunciados y prestaba poca atención al resto delcuerpo: nadie se preocupaba entonces por su culo. Después y hasta casiel siglo XIX, la basquiña y el miriñaque se empeñabanen exagerar las caderas y las nalgas como exponente de una feminidad yde su correspondiente fertilidad: los culos gordos triunfaban.
Perollegó el siglo XX y empezaron a triunfar los culos jibarizados,irrisorios, escasos.. y empezaron los complejos. Es más, el término"celulitis" ni siquiera existió hasta el año 1973 cuando "Vogue" lepuso nombre a lo que hasta entonces había sido una "simple carne demujer madura atacada por la gravedad" creando un problema estético yhasta una enfermedad donde antes sólo había salud.
No sé quiendecía que un culo con celulitis es como una manzana arrancada de unárbol. Quizá su aspecto externo no sea el mejor a la vista; pero ¡ah,cuando le hincamos el diente!
Posiblemente no sea el másindicado para hablar del culo femenino pero desde la distancia hacíaellos, yo siempre he tenido la idea de que el culo de mujer ha de serrotundo, concluyente, hermoso ... posiblemente por unacuestión de subconsciente: ¿quién de nosotros no pasó algún verano dela infancia cobijado por el venerable culo de su abuela?
Hasta el lunes.
Capítulo Septingentésimo septuagésimo cuarto: Un banquero es unhombre que presta a otro el dinero de un tercero" (Barón Edmond deRothschild, 1840-1915, banquero alemán)
Seamos sinceros,no me digáis que no os habéis fijado. Cualquiera con dos ojos en lacara ( o -en su defecto- uno) lo ha hecho. Desde que empezó el calor,tu pareja, ese compañero del trabajo que nunca te había "dicho" nada,el vecino del quinto y hasta el hijo del panadero que hace nada jugabacon los madelman, se han puesto que dan miedo.
Dicho lo cual,no sé si la culpa es de las camisetas tres tallas menos, de losvaqueros más ajustados o de las sandalias del carrefour, pero lo ciertoes que el calor prueba que el 84,51% de los tíos tienen mucho más quemostrar de lo que durante el invierno lográbamos intuir.
El calorcito sienta bien a casi todos. A mi lo que me produce es tortícolis.
Por cierto, y ya que hablamos de camisetas, he encontrado tres que me vienen como anillo al dedo...Una muy apropiada para el mesecito que se nos avecina:.

Otra que no haría más que constatar lo evidente...
Y la que, como siga así, me van a acabar regalando.
(Y sí, la
leyenda se lee mejor si se pincha en la imagen)
Capítulo Septingentésimo septuagésimo tercero: No hay verdad que nohaya sido perseguida al nacer". (François-Marie Arouet -Voltaire- 1694-1778, filósofo francés).
Los humanos tenemos 23 pares decromosomas y los miembros de cada uno de ellos, como los calcetines,son iguales entre sí. Sin embargo, los dos que acaban definiendo si unapersona será hombre o mujer son, precisamente, la excepción a la regla:el cromosoma X y el cromosoma Y -a pesar de ser pareja-, no se parecenabsolutamente en nada.
Un descubrimiento -el de la diferenciacromosómica entre el macho y la hembra- y por lo tanto el de quehombres y mujeres son completamente distintos, que es relativamentemoderno, aunque, y en honor a la verdad, casi todos los grandespensadores desde la más remota antigüedad, ya habían albergado fundadassospechas acerca de tan peliagudo asunto.
Ya en 1943 y en su obra "Pequeñuelos", la inspectora de Enseñanza Primaria, Josefina Álvarez,advertía, y de una forma bastante gráfica, las evidentes diferenciasque desde la misma niñez, podían apreciarse entre uno y otro sexo encuento a sus juegos.
También en 1962 y en "
Primicias del Párvulo",
Juan Ortega Ucedo,explicaba claramente las diferentes tareas que las personas debenrealizar. Unas tareas que, evidentemente, son completamente distintassegún el sexo de cada uno.
Y hasta en una obra cumbre de la literatura contemporánea, la "
Enciclopedia Elemental de la Sección Femenina"se establecía un riguroso horario destinado para ser cumplido sólo porlas mujeres, y que nada tenía que ver -¡por supuesto!- con el quedeberían cumplir los varones.
Ytodo ellos sin olvidar unos mínimos cuidados que, al contrario de loshombres, necesitará cualquier mujer que quiera producir una buenaimpresión entre los suyos.
Para otra vez algunos de los textos de los libros en cuestión. Impagables.
Capítulo Septingentésimo septuagésimo segundo: " El dinero lo ganantodos aquellos que con paciencia y fina observación van detrás de losque lo pierden". (Benito Pérez Galdós, 1843-1920, novelista español).
Apartir del siglo VII (y durante algunos siglos más después), los chinospensaban que si un hombre lograba hacer el amor con 93 mujerescontrolando siempre su eyaculación, se le concedería el don de la vidaeterna.
Teniendo en cuenta que no somos nadie para dudar lo másmínimo sobre las enseñanzas de tan milenaria cultura... parece que, almenos por ahora, nadie ha podido controlarse tanto. Y eso a pesar delapetecible premio.
Y ya que estamos en un día tan propicio -seis del seis del ceroseis- voy a hacer una modesta demostración de una capacidad que he poseído desde siempre pero que hasta ahora este humilde peluche no había contado: adivino cosas.
Cualquierpuede participar. Basta que penséis un color, cualquier color, durantequince segundo y sin cruzar las piernas mientras yo capto vuestrospensamientos por medio de un áurea cosmogónica mística. Después de losquince segundos decid el color en voz alta y comprobad como coincidenya que el color que yo he pensado es, exactamente...
Y no he fallado nunca.
Capítulo Septingentésimoseptuagésimo primero: "Cuando Salomón dijo que había un tiempo y unlugar para cada cosa, no tenía problemas para aparcar su automóvil."(Bob Edwards, 1947, periodista estadounidense)
Lunes.Ideas <i>"cosmo</i>" para mantener una vida sexual activacon vistas a una larga semana, capítulo 1:
Adornar el pene de lapareja con un donut, mordisquearlo por los alrededores, lamerlo de vezen cuando, y, con las miguitas y el azúcar que quedan en la boca,cosquillear el glande.
Y no hay disculpas que valgan,los venden "ligeros". Además, los menos afortunados tampoco tienenporqué quedarse sin "jugar", los "filipinos" sirven exactamenteigual.
Pd. (Momento "autobombo": La historia de los sellos ha causado un "verdadero" furor...no era mi intención, pero se agradece)
Capítulo Septingentésimo septuagésimoprimero: "No existe un Estado cuyo jefe no desee asegurarse una pazconstante por medio de la conquista del universo entero, si ello fueraposible". (Immanuel Kant, 1724-1824, filósofo alemán)
Los motivos de los "sellos" no tenían desperdicio, desde celebrar el "I Congreso de Obsesos Sexuales", hasta uno promoviendo "la lucha contra el sellos falsos":
Y llegaron.
Andanlos señores "inversores en sellos" cabizbajos porque los pícaros deturno les han sacado algunos duros "duros" vendiéndoles unos sellos queapenas tienen valor... por lo que parece el Estado es el primero que sedeja engañar con semejantes papelitos.
Hasta el lunes
Capítulo Septingentésimo sexagésimo noveno: "Todos los vicios, siestán de moda, pasan por virtudes. (Jean Baptiste Poquelin -Molière-,1622-1673, dramaturgo y actor francés)
Con lo de la muerte -esta misma mañana- de Rocío Jurado, llevoescuchando en las emisoras de radio los típicos tópicos de lasfolclóricas, los matadores y sus correspondientes<em>romancesdevalentias</em> taurinos. Aprovecho la noticia-si blogger me deja que ayer no hubo manera- para, a pesar de ser dedonde soy decir que un servidor no cumple con el tópico: no me gustan"los toros".
De hecho nunca he ido a una corrida, ni tan siquiera he estado dentrode una plaza -ni ganas de estar- y se me hace difícil imaginar que loque allí dentro ocurre sea una "fiesta". El toro del que he estado más cerca en toda mi vidapesa cuatro mil kilos, mide trece metros y medio, es de color negrozaino y tiene repartidos por el mundo otros noventa compañeros a losque se puede escalar, jugar, dormir, asaltar, circundar, agarrar,convivir, enganchar o trepar. Y están en su hábitat natural, dondedeberían de estar todos, en el campo.