1177. Miércoles, 7 mayo, 2008
Capítulo Milésimo centésimo septuagésimo séptimo: “No hacer nadaes la mejor manera de conservar toda la fe en nuestras posibilidades”(Noel Clarasó, 1899-1985; escritor español)
Mecontaba un amigo que una de las lecciones más valiosas que habíaaprendido fue la que le dio su abuela un día en que, llevándole a lacocina, cogió una patata del agua hirviendo, se la arrojó a las manos yle gritó: "-¡vamos, agárrala!"
Mientras él hacía desesperados malabarismos para no quemarse, la abuela añadió: “-nosabes qué hacer con ella, ¿verdad?, pues atento, esto es algo quetienes que recordar toda tu vida. Cuando alguien te pase una patata quete queme, ¡devuélvesela!”
Le contaba que una situación difícil de resolver, una preguntadifícil de contestar, es como una patata caliente y que durante toda suvida se encontraría con gente listas que fingirían ingenuidad, paraquedarse a la expectativa respecto a él, tratar de aprender lo que élsupiese y observar cómo él resolvía los problemas, personas que piensanque si nos dejan la patata para que sean los demás los que le denvueltas en la mano cuando más caliente está, ya no quemará tanto cuandosean ellas las que la cojan. O bien que al ver cómo se las arreglan losdemás aprenderán la manera de manejar la patata sin quemarse. Al fin yal cabo cuando hablas no haces más que repetir lo que ya sabes, pero siescuchas es posible que aprendas algo.
Además, hacer que otro coja la patata es más fácil de lo que parece, basta aprovecharse un poco de la vanidad ajena. A mi un “usted, que sabe mucho más de esas cuestiones que yo, ¿qué piensa?" me ha salvado más de una vez y más de dos de quemarme las manos con una patata.
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