938. Jueves, 15 marzo, 2007
Capítulo Noningentésimo trigésimo octavo: "Los intelectualesresuelven los problemas. Los genios los evitan" Albert Einstein,1879-1955 físico alemán)
La ilusión de cualquier vago es que, ya que hay que "estar"en el trabajo, uno se esfuerce lo mínimo posible. Pero sin olvidar lomás importante: que no se note. O al menos que no se note mucho.
Pareceque he encontrado la solución para poner en marcha tan ardua tarea (notrabajar sin que se note no es fácil, lo hemos comprobado todos) en unode los libros más prácticos que he leído en mi vida, su título: "Manual de supervivencia para vagos y afines" y su lema es de los de seguir al pié de la letra: "los perezosos viven para los placeres de la vida, pero el trabajo no es uno de ellos".
- Primera norma: Ser lento,hay que hacer el trabajo que nos encarguen muy despacio, el resultadoes infalible siempre que uno no se pase. El truco solo consiste en"vender" que lo que estamos haciendo es algo muy importante querequiere mucho tiempo y atención. Es infalible, nadie te dará mástrabajo hasta que no acabes la "complicada" tarea que tienes entremanos.
- Segunda norma: Hacerse notar, para esto senecesita un poco de práctica pero se acaba consiguiendo, suele serefectivo pasear de arriba abajo mientras explicas a todos lo complicadoque resulta el trabajo que realizas. Si hay alguna posibilidad desalir, también es efectivo que cuando uno se escaquee deje bien claroque tiene una cita de trabajo imprescindible, además de dar prestigio,podrás desayunar a gusto.
- Tercera norma: Quejarse sin razón,todos sabemos que una mentira repetida cien veces al final se convierteen verdad, por lo tanto nada mejor que repetir alto y claro la cantidadde trabajo que tienes, algo que además te permitirá hacer otras cosassin que los demás te señalen como un vago.
- Cuarta norma: Ponerse enfermo,algo muy útil, sobre todo ciertos días, pero de lo que conviene noabusar. Hay que tener siempre preparado el terreno encargándose depregonar los días antes la cantidad de trabajo que hay esa semana y loagobiado que estás, para que hasta el jefe piense que te has quedado enla cama por puro agotamiento laboral.
- Y quinta norma: Pedir siempre consejo a los demás sobre la tarea que uno realiza pero no aportar ideas nunca,así te evitarás un trabajo innecesario ya que si sigues lo que te diganlos demás no tendrás que malgastar tu tiempo pensando en ideas propiasy, lo que es mejor, si algo sale mal sabrás a quien echarle la culpa.
Y ahora a la práctica...