893. Jueves, 11 enero, 2007
Capítulo Octingentésimo nonagésimo tercero: "Tan perjudicial esdesdeñar las reglas como ceñirse a ellas con exceso. (Luís Vives,1492-1540, filosofo español)
Mis vecinas, que son hermanas yduermen juntas desde que a una de ellas le atracaron en el portal aprincipios de los ochenta, quieren regularizar su situación como parejade hecho alegando que se han acostado en la misma cama más veces quemuchos matrimonios "bendecidos".
Y es que ahora que estamos, oal menos eso parece, en el camino por igualar cualquier tipo derelación que dos personas libremente decidan establecer entre ellas,que ya era hora, no estaría de más rendir un pequeño homenaje a todasesas parejas de hecho que a lo largo de la historia y por los motivosque fueran, no tuvieron más remedio que ocultar sus sentimientos.
Ejemplos hay a patadas, sin ir más lejos ahí tenemos a Astérix y Obélix
Unarelación tan evidente como la que existió entre este gordito repartidorde menhires, vivo ejemplo del "oso", y el bajito del gorro con alas,evidentemente el "chasser" de la pareja, fue ocultada sin ningún tipode compasión por los autores.
Ni en uno solo de sus capítulos pudieron mostrar públicamente su afectividad.
Yeso que la cosa era más que evidente: miradas, complicidades.. y sobretodo un dato evidente que despejaría cualquier duda sobre su opciónsexual: ¿algún hetero llevaría un bigote rubio peroxidado a juego conlas cejas negras?
Evidentemente no.
Y no nos dejemosengañar: en cuestiones sexuales la naturaleza no ha prohibido nada, hasido la "civilización", usando las religiones para amedrentar eintimidar, quien se empeña, (y en esas sigue) en prohibirloprácticamente todo.
... cortinas