826. Lunes, 25 de septiembre, 2006
Capítulo Octingentésimo vigésimo sexto: "El sexo sólo es un calambresi no se dota de misterio" (Manuel Vicent, 1936, escritor español)
Séque va a sonar a anuncio de teletienda a las cuatro de la mañana, perogarantizado: ¡mientras haces la comida puedes quitarte hasta diez añosde encima!
Tal cual, y no tiene nada que ver con llamar a los “806” para que unavidente te diga que por cada tres velas verdes de miel que ella vende amuy buen precio te van adesaparecer dos patas de gallo, untarte hastalas cejas de baba de caracol o tener que mandar diez pruebas de comprade esas compresas que cuando te las colocas te teletransportas a un spade lujo. mucho más fácil, barato y eficaz.
Y además en solo tres pasos.
Primero: poner la televisión de fondo en la cocina. Da igual que elplato a cocinar sean unas lentejas con chorizo o unas lenguecitas dejilgero a la gelatina caliente de trufa, el caso es tener la televisiónde fondo.
Segundo: mientras se remueve la cazuela a discreción, colocar la boca para decir “X” pero de una forma muy exagerada.
Tercero: según se sigue removiendo el asunto (más que nada para que nose pegue lo que sea), se coloca la boca lista para decir “O” de unaforma, por lo menos tan exagerada como en el paso segundo.
Se repiten los pasos dos y tres unas veinte veces y en menos de dossemanas habrá desaparecido la papada, se habrá afinado de formaincreíble el ovalo de la cara y nos habremos quitado, como quien noquiere la cosa, diez años de encima.
