825. Viernes, 22 septiembre, 2006
Capítulo Octingentésimo vigésimo quinto: "Antes de pedir dinero a unamigo, decide cual de las dos cosas necesitas más" ( Jean de LaBruyère, 1645-1696, moralista francés)
Laimagen del diablo ha ido evolucionando según la mentalidad de cadaépoca. Desde una serpiente enroscada en el "árbol de la ciencia", hastala versión de los románticos: un diablo nuevo, elegante e inteligente,cuyo máximo ejemplo es el Mefistófeles de Goethe, capaz de jugar conFausto hasta arrebatarle su alma.
Ahora, por aquelloos de que los tiempos adelantan que es unbarbaridad, ya tenemos hasta fotos de Satanás a todo color. Sin ir máslejos corre por internet una leyenda urbana, sustentada en unas"imaginativas" fotos, en las que se ve la imagen del mismísimo diabloen mitad del ataque a las Torres Gemelas.
Bueno, pues tantos hombres y tampoco tiempo,en rigurosa exclusiva, y después de realizar un titánico esfuerzoinvirtiendo faraónicas cantidades en tiempo y dinero, ha logrado,usando los últimos avances de la nanotecnología fotográfica bipolar dealta resolución, demostrar que sí, que efectivamente: la imagen deldiablo coincide perfectamente con las de las Torres Gemelas.

¡Vaya!y ahora me voy a tener que pasar todo el fin de semana repasando laslecciones del curso "Acabe con su misoginia en tres meses". No somosnadie.
Hasta el lunes.